Pasan los años y resumiendo para que la memoria diga algo de lo leído en Dinamarca como vínculo con mi ser.
Cuando fui al Festival de Poesía de Rosario, estaba el poeta danés Thomas Boberg. Él había pasado una temporada en Perú, y se consigue en español su libro Poesía (Ed. Book and Company) que relata imágenes sobre un viaje con ayahuasca, serpientes incluidas. También escribió el libro América, en donde cuenta su viaje por Sudamérica; cuando llega a la Argentina, aparecen colonias danesas.
Inger Christensen es de las más importantes poetas del siglo XX. Alfabeto, Eso, y sus Sonetos (Editorial Sexto Piso) se encuentran en español en buenas traducciones, sobre todo los sonetos en donde no se podrían agregar palabras. Aparecieron hace poco en danés reunidos primero en un pequeño volumen y después en un gran tomo sus manuscritos y preparaciones de sus libros.
Cia Rinne es una artista nacida Suecia de familia Finlandesa y criada en Alemania. Juegos del lenguaje en varias lenguas, visuales y sonoros, cruza la performance y hay cierta matemática de ironía en sus trabajos. Lo político puede aparecer en esos juegos de lenguas sin fronteras. En aliteraciones de un posible esperanto. L’usage du mot, Wasting my gramar, son algunos de sus títulos además del clásico Zaroum.
Pejk Malinosvky publicó en español Poetas (Chaman Ediciones- en danés por Gyldendal) que comienza así:
“Poetas que aman.
Poetas que aman Grecia.
Poetas que quieren ser amados y que cuando lo sean, enseguida dejarán la poesía, aliviados”.
Peik es poeta y editor. Es de familia de artistas, su madre Nina Malinovsky es poeta; su abuelo, Ivan Malinovsky, es poeta de mediados del siglo XX. En uno de sus libros que incluye collages de Dea Trier Mørch, Ivan Malinovsky viaja por Sudamérica, por Bolivia en la época de Banzer. Llega a Yacuiba, la frontera en Salta, entre Argentina y Bolivia, para la zona selvática de la frontera, no por Jujuy que sería frontera de desierto seco. Recorto un fragmento que traduzco.
“ Flypladsen i Yacuiba
Er en stribe guld graes
I den hede vind fra Argentina
Here er ikke noget med elektronisk control
Eller bearding pass. Her er en mand
Der gaar rundt med en spade
og en kone de saelger kaffe og ol
Om fire minutter skulle flyet gaa
Vi far se. Her er godt nok.”
“La pista de vuelo en Yacuiba
Es una línea dorada de pasto
En el cálido viento de Argentina
Aquí no hay nadie con controles electrónicos
O boarding pass. Aquí hay un hombre
Que da vueltas con una espada
y un gorro que vende café y cerveza
En cuatro minutos debemos volar
Nos vemos. Un gusto conocerlos.”
Jonas Eika (n 1991, ver nota anterior de Salgo a caminar) recopiló algunos de sus poemas en el libro Er doden ikke politisk? (¿La muerte no es política?) de reciente aparición.
De la comunidad latinoamericana en Dinamarca.
Expat, exiliados, extremos de raíces que Roberto Bolaño no definió. Distancia suma a la extrañeza de la lengua.
El libro La bruñida caoba (Universidad de Copenague- Universidad de Chihuahua), editado por Julio Jensen y Antonio Moreno, reúne textos escritos por latinoamericanos y europeos que escribieron sus impresiones de la tierra vikinga y sudaca. Cada autor tiene impresiones diferentes, como cada pájaro en el ruido tiene su voz. Centroamericanos, traductores que descubren autores en selvas, viajes a lo profundo de Latinoamérica, son algunos. Ahora hay con este libro una bibliografía para los que quieran viajar a esas tierras.
Otro libro es Un Viaje a la Patagonia de Nils Schjander (Utopía Ediciones), que el poeta patagónico Raúl Mansilla tradujo del noruego al español. Nils Schjander recorrió la Patagonia entre 1889 y 1891. Las notas al pie y los aportes editoriales ayudan a entender la obra en el marco temporal necesario para un texto que fue escrito en Argentina hace más de cien años y que es leído hoy como un hallazgo de película. Así vivían los gauchos, los pueblos originarios y los colonos.
La relación intercultural de la frontera, toda la Argentina lo es, lo ponen en un nivel de crónica al estilo, por el tiempo histórico, a la Excursión a los indios ranqueles, de Lucio V. Mansilla, escrito en ese mismo tiempo pero por un noruego en viaje. Los tiempos tienen pliegues y los nombres e historias vuelven como en un presente continuo.
Agosto • Octubre 2026
