Sobre:
El favor, de Manuel Estellés, La Plata, Club Hem, 2025
Francisco me escribe un mensaje y estoy de viaje, visitando a mi hermano que vive lejos; me propone leer El favor de Manuel Estellés. Para variar, allá voy. El favor es el título número 40 de la Colección Ficciones Sinfonía Emergente que se publica desde 2013 en la editorial platense Club Hem.
Como anticipación, como prueba de que la literatura y las cosas que van pasando en la vida hacen sistema, hacen máquina, quiero contarles algo de lo que nos pasó, al Favor y a mi, desde ese 21 de octubre. Llega a mis ojos la novela por mail, la descargo en el lector electrónico, soy abducida por ella, la devoro, quiero desentrañarla, no entiendo nada. En el proceso de pasar el PDF a otro formato se descompagina el libro. Investigo y hay una forma de convertirlo para que conserve la edición pero pierdo el tiempo. En mi Favor -el del kindle- hay espacios, subtítulos y números en medio de las hojas, tengo ante mis ojos una novela completamente experimental y loca. Una historia dentro de otra historia, una máquina que volvió a hacer de las suyas. Unos días después, ya con el libro en papel en mano, pienso que leí otro “Favor”.
De esta primer lectura subrayo:
El doctor Kellog quería combatir el onanismo. Había construido otras máquinas. Una era un traductor de imágenes mentales a fotos. Las fotos quedaban guardadas en la galería del celular. La caja negra era otro de los inventos del doctor. Era el único en que el material eran personas, en vez de cables o circuitos. Era su invento social por así decir. Sus integrantes buscaban escribir o crear máquinas.
Vuelvo de dar clases en la escuela y Fran me dice que pase a buscar el libro en papel. Soy docente de literatura en una escuela de arte para niñxs, tienen 6 y 9 años, y estamos trabajando con máquinas de escribir, nos prestaron tres. Hay una fascinación en la clase con el ruido de la máquina, con las teclas, un ejercicio de motricidad que implica apretar de una a una cada letra, un desafío porque no se puede borrar; escriben letras repetidas, juegan con el sonido, se ríen, se enojan. Antes escribimos con computadoras, había una a la que le faltaba la letra E, entonces Marco escribió sobre un pueblo donde no había palabras con E, no se podía decir ni esperanza, ni estrella ni escuela. Las restricciones que crean maravillas dentro de la Máquina de la Precariedad. En fin, llego a Malisia y le comparto a Fran mis impresiones, le hablo del otro libro, del otro Favor, hablamos de Copi, de las ratas.
Estoy contenta, ahora tengo en mis manos el verdadero Libro, el verdadero FAVOR. Vuelvo a leerlo. Ahora sí. Pienso en la edición y la estabilización de un texto, en todas las capas que hacen al libro, desde los primeros bocetos, desde esa primer frase, EL DOCTOR KELLOG QUERÍA COMBATIR EL ONANISMO, escrita, según recuerda Manuel, hace cuatro años; desde los borradores, las ideas, a esto, a este libro. Vuelvo a leer. En El favor hay distintos sistemas, múltiples tipos de máquinas que cooperan como fuerza en tensión: máquinas que automatizan la escritura, las que combaten el onanismo, las máquinas del azar, del artificio, de la originalidad, del status, la máquina del capitalismo que devora el tiempo, el dinero, la vida.
César Aira dice que antes, cuando él era chico en Pringles, todos sabían desarmar las cosas, los autos, relojes, radios, bombas de agua, pero hubo un momento, no hace mucho, en que la humanidad dejó de saber cómo funcionan las máquinas. Dice “En el tiempo de hoy, el de las cajas negras, a nadie le escandaliza ignorar lo que sucede dentro del más simple de los aparatos de los que nos servimos para vivir. Sólo importa que funcione, como un pequeño milagro doméstico”. Ese saber, el de cómo funcionan las cosas despliega un tipo de inteligencia necesario para descular las cajas negras, desentrañar su misterio, para encontrar que no hay duendes, hay trabajo, sistema, poder. Voy y vuelvo sobre El favor. Me quedan montones de preguntas ¿Qué precio hay que pagar por la escritura? ¿por la creación? ¿por el tiempo necesario para suspender el tiempo?
Anexo:
(3) Tres claves mínimas de lectura para el Favor:
Clave Cartográfica:
PRIMERA/ DK/ VENADO TUERTO/ DK/ DOBLE O SENCILLO/ JARDINES/ DK/ DOBLE O SENCILLO/ VENADO TUERTO/ VENADO TUERTO/ DK/ DOBLE O SENCILLO/ DK/ VENADO TUERTO/ JARDINES/ VENADO TUERTO/ JARDINES/ SEGUNDA/ ¿PEPSI ES MEJOR?/ LAS AVENTURAS DE SOLOCONOTROS/ ¿PEPSI ES MEJOR?/ ¿PEPSI ES MEJOR?/ DEVOTO/ LAS AVENTURAS DE SOLOCONOTROS/ / ¿PEPSI ES MEJOR?/LAS AVENTURAS DE SOLOCONOTROS/¿PEPSI ES MEJOR?TERCERA: DK/ LA VUELTA/ MUDO/ LA VUELTA/ MUDO/ LA VUELTA/ MUDO/ LA VUELTA/ MUDO/ LA VUELTA/ MUDO.
Clave Recurrencias:
EL SUSTANTIVO QUE MÁS SE REPITE EN EL FAVOR ES: “DOBLE”
EL VERBO QUE MÁS SE REPITE EN EL FAVOR ES: “ESCRIBIR”
Clave Ejercicios de Estilo:
isbn del favor: 9 78 98 73 74 67 10
(ENTRE LAS LETRAS,
LA BOLITA GOLPEA LAS LETRAS)
NO PUEDE ESCRIBIR Y NO PUEDE NO ESCRIBIR
TIENE UN BUEN ENTRETENIMIENTO
ESCRIBIR O ARMAR MAQUINAS CON PUNTOS CARDINALES
YA SABEN, SON TRES: EL SENTIDO VIENE DESPUÉS
¿PODRÍAMOS IR A LA CASA DE ÉL A LEER LA NOVELA NO?
Diciembre 2025 • Marzo 2026

