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Juntas trenzamos más fuerte. Una constelación poética para las infancias

Larisa Cumin

Juntas trenzamos más fuerte. Una constelación poética para las infancias

Sobre:

Trenza que trenza estrellas Vol. I y Vol  II, Ojoreja, 2025. Antología de: Alfonsina Storni, Juana de Ibarbourou y Gabriela Mistral, Selección y prólogo: Laura Forchetti, Ilustraciones de Daniel Roldán

Laura Forchetti se sentó con paciencia a armar dos largas trenzas que entrecruzan las voces de Alfonsina Storni, Juana de Ibarbourou y Gabriela Mistral. Monta así una escena donde las pone a conversar mientras las peina. Más bien, prolonga una escena real como apunta en el prólogo: una conferencia que compartieron las poetas en el marco del Curso de verano sudamericano organizados por el Ministerio de Educación uruguayo en Montevideo en 1938. Las ilustraciones de los libros fueron realizadas por Daniel Roldán usando como técnica el recorte y pegado de papeles de algodón sobre fondo blanco y dialogan muy bien con el trabajo de Fochetti. Ambos están haciendo collage.


Como plantea Ana Porrúa en Bello como una flor de cactus el collage es “una artesanía del pensamiento que a la vez hace aparecer otros tiempos en nuestro tiempo” y, además, el montaje es un modo de lectura que puede verse en la elección, los cortes, las combinaciones. En este sentido, resulta particularmente interesante preguntarse por qué poner a dialogar ahora a las poetas latinoamericanas más importantes de principios del siglo pasado. ¿Qué podemos leer, rastrear en ese gesto? ¿Qué podemos leer en la lectura que ensambla Fochetti? ¿Y qué en la apuesta que hace Ojoreja, una editorial independiente de libros ilustrados para niños, niñas y jóvenes, al publicar estos volúmenes?


En principio, no se trata solo de un  mero rescate. Es decir, de traer las voces de otro tiempo bajo formato nuevo: libro ilustrado y destinarlas a infancias, algo que, por su parte, ya ha hecho la editorial en su colección Los permanentes al publicar textos ilustrados por artistas visuales de autores latinoamericanos como Cortázar, Neruda, Lispector y Arlt. Pero aquí queda en primer plano el tejido artesanal de la trenza, el relieve de la antología.


Una particularidad es ambos volúmenes es que los poemas de las poetas se van intercalando y van armando contrapunto. Cada uno de estos aparece firmado debajo con su nombre de pila, como si fueran cartitas intercambiadas por grandes amigas. Se trata de una larga conversación que comienza con las poetas mirando el cielo de día y la luz que proyecta el sol en la cotidianeidad de sus hogares. Al leer, realmente da sensación de que estuvieran hablando de lo mismo, por ejemplo en la página 50 del Vol I Juana dice en su poema “Melancolía II”:


(…)

Me paseo despacio con fruición de golosa.

A través de los vidrios me contempla la gente

Y asombrada murmura: ¿Está loca? ¡Pasearse

Sin paraguas, lo mismo que una rana, a la lluvia!

 

Y mis ojos cubistas ven la gente cuadrada…

Y a la vuelta de páginas Alfonsina le responde:

 

(…)

Cuadrados, cuadrados, cuadrados,

Casas enfiladas.

Las gentes ya tienen el alma cuadrada,

Ideas en fila

Y ángulo en la espalda.

Yo misma he vertido ayer una lágrima,

Dios mío, cuadrada.


Esa sensación de diálogo se profundiza con las ilustraciones de Roldán donde nos encontramos con siluetas de rostros de perfil, que a veces se enfrentan entre sí. La charla de a poco se va deslizando y se vuelve más íntima, más enrarecida y profunda. Gabriela se desvela y rima:


Como soy reina y fui mendiga, ahora

vivo en puro temblor de que me dejes,

y te pregunto, pálida, a cada hora:

«¿Estás conmigo aún? ¡Ay, no te alejes!».

Juana suplica a un amante que se quede despierto y hace anáfora:

Llueve... Espera, no duermas,

Estáte atento a lo que dice el viento

(…)

Espera, no te duermas. Esta noche

Somos los dos un mundo,

Aislado por el viento y por la lluvia

Entre la cuenca tibia de una alcoba…


Y al rato Alfonsina le pide a la nodriza que acomode la lámpara porque se va a dormir.


Esas voces que todavía pueden seguir hablándonos, que todavía tienen tela para ser leída suenan con un canto diferente y se trenzan también a un estado de la poesía del presente. Actualmente y no sólo en nuestro país sino en Hispanoamérica en general, hay un fuerte auge de la poesía destinada a infancias tanto a nivel editorial como crítico y didáctico. Y este libro se suma a otras iniciativas como Cajita de fósforos, antología de poemas sin rima realizada por Adolfo Córdova, publicada en Ekaré en 2020 o los e-book que Valeria Cervero  elaboró para los sitios poesíaargentina.com y op.cit: Poeplas I y II Antología de poesía argentina para chicos, entre otras. Sin embargo,  esta se trata de una analogía que rescata una sincronía en un tiempo anacrónico, desfasado: poetas que escribieron a la par separadas por un río y una cordillera, vueltas a reunir en el presente. ¿Qué nos dicen ahora? En principio, la selección de los poemas da cuenta de que los tonos y los tópicos elegidos para las infancias no tienen nada de inocentes, ni subestiman a los lectores. La antologadora va a buscar esa complejidad poética y política un siglo atrás y trae poemas de diferentes libros de las poetas, aunque esto no se aclara y ese silencio también se vuelve significativo. Hacer collage es apropiarse, desarraigar para hacer florecer en entro lado. En este sentido, no es nada casual que Laura Forchetti sea una poeta argentina de los ’90 que como varias de las  de su generación (Roberta Iannamico, Laura Wittner o Vanna Andreini por mencionar sólo algunas) presta atención por igual a la escritura para infancias y a la escritura a secas. En el año 2020, además ya había realizado una operación similar al seleccionar poemas de Alfonsina Storni para el libro-juego de escritura Versos desencontrados que fue publicado por Tinkuy bajo formato de naipes y que de alguna forma invitaba a hacer collage a los lectores.


Armar una trenza de estrellas, es armar una constelación de referencia, una genealogía de antepasadas brillando en el cielo con un extremo en Chile otro en Uruguay y otro en Argentina para continuar leyendo y escribiendo. Traer al presente una memoria de la poesía  y un modo de hacer que entrecruza las hebras para volverlas más fuertes.

 

Diciembre 2025 • Marzo 2026

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