Sobre:
Me muero, te quiero, de Perla Zúñiga, Buenos Aires, Blatt & Ríos, 2025
Perla Zúñiga falleció en el año 2024, a sus 28 años, a causa de un sarcoma de Erwing. De manera póstuma se publicó Me muero, te quiero, una compilación de poemas, fragmentos de diarios y textos que fue escribiendo a lo largo de varios años. En este libro, encontramos los pensamientos e inquietudes que la acompañaron en su enfermedad, ideas sobre las fiestas, las amigas, las drogas, los hospitales y los estudios médicos. Perla se pregunta qué pasa cuando en la vida irrumpe la enfermedad, qué pasa cuando una célula del cuerpo se vuelve contra sí misma. Este pensamiento queda me queda rondando después de la lectura: la idea de que la enfermedad forma parte de la vida.
Empiezo la lectura del libro de Perla en la facultad, en un ratito libre que tengo entre clase y clase. Lo primero que me impacta es el prólogo, escrito por Mariano Blatt. En él cuenta la relación que tuvo con Perla, el tiempo que vivieron juntos en España. Concluye escribiendo sobre el proceso de edición del libro que inició con Perla pero tuvo que finalizar solo, luego de su fallecimiento. La forma en la que habla de Perla me resulta similar a cómo ella escribe en sus entradas de diarios. Comparten un lenguaje de lo íntimo y del afecto. Lo mismo ocurre en los poemas en que ella lo nombra.
Empiezo a leer los poemas y luego de un par de páginas lo guardo. La primera impresión que tengo es que estos poemas son para ser leídos en voz alta. Al día siguiente vuelvo del trabajo y sigo leyendo, esta vez, sola en el silencio de mi casa. Empiezo directamente a leer en voz alta. Subo el volumen cuando hay mayúsculas, lo bajo cuando se intercalan los versos en minúsculas. Perla era dj, además de artista no binaria y eso se lee en sus poemas. Se siente el ritmo cuando los versos se cortan y se repiten varias veces lo que genera algo parecido a un estribillo. Un ejemplo de esto lo vemos en “Tuli yo y yo”:
La fantasía es el único refugio que nos queda
La fantasía es el único refugio que nos queda
Los ácidos son de puppets
Las pastillas son cero puppets
Una avestruz que viene a verme
La fantasía es el único refugio que nos queda
La fantasía es el único refugio que nos queda
Bienvenidas a mi coto privado de ácido.
El poema es breve y habla de ácidos, pastillas y avestruces, pero es la repetición la que hace que la lectura se detenga. Ese ritmo se mantiene en la mayoría de los textos, incluso en los momentos más narrativos. Perla logra traducir de alguna forma el lenguaje musical al poético. Donde en la música hay negras, corcheas o blancas para marcar el tiempo, Perla utiliza los cortes de versos. Si en las partituras dice piano cuando hay que tocar despacio y forte cuando hay que subir el volumen, ella intercala minúsculas y mayúsculas para mostrar estos mismos matices.
En “Qué pasaba esos días en que yo no estaba” me detengo y releo varias veces. El lenguaje médico se mezcla con el cuerpo y con las sensaciones. Tengo que buscar qué son PET y TAC y descubro que se trata de estudios que se hacen para poder ver si una personan tiene un tumor y, en caso de tenerlo, hacer un seguimiento. El lenguaje que utiliza Perla en sus poemas es el cotidiano, es su propio lenguaje diario y en él están su música, su identidad, las fiestas y también la enfermedad. El lenguaje médico, entonces, se encuentra presente en la mayoría de sus poemas, pasa a ser parte de su propio lenguaje poético. Al final del poema “Recuerdo estar esperando mi turno…” leo: “Todo organismo indefinido que baila por los recovecos del lenguaje y sus sombras vivimos este proceso y somos obligados a entrar en la veracidad del lenguaje, en este caso médico”. La reflexión que Perla hace sobre el lenguaje no tiene solo que ver con la enfermedad, sino también con su identidad no binaria. Esta identidad queer que también puede ser considerada como un escape a la norma, algo que se sale de los límites del lenguaje cotidiano y que se escapa constantemente de cualquier definición. El siguiente texto empieza de esta manera:
LA CÉLULA CANCEROSA ES MI ORGANISMO
QUEER
POR EXCELENCIA
ACTIVISTAS MARXISTAS
HIJAS PERDIDAS DE PAUL PRECIADO
QUE
DESDE EL MIEDO DE SER NOMBRADAS
SON FRENADAS POR LOS DETECTORES
CON NOMBRES COMPUESTOS DE LETRAS:
TAC
PET
MRI
Luego de leer el poema me quedo pensando en la relación entre lo queer y lo canceroso. “Queer” es una palabra que, originalmente, denominaba aquello que era considerado extraño o inusual, en un sentido peyorativo. “Enfermedad” comparte la idea de lo extraño, es una alteración o desviación del estado fisiológico. Esta relación la hace Perla en el poema, especialmente en el primer verso. Paul Preciado, en su artículo “Queer: Historia de una palabra” escribe sobre los cambios que esta palabra ha tenido a lo largo de los años y a través de las distintas luchas políticas del movimiento LGBTIQ+. Al inicio del texto escribe: “En lengua inglesa, desde su aparición en el siglo XVIII, ‘queer’ servía para nombrar a aquel o aquello que por su condición de inútil, mal hecho, falso o excéntrico ponía en cuestión el buen funcionamiento del juego social”. Luego de la lectura del artículo y de releer el poema de Perla pienso en el juego que ella hace entre estos dos significados. La enfermedad y lo queer relacionados porque ambos son lo que se escapa de la norma. Por supuesto que la enfermedad tiene una carga negativa que lo queer no, pero no puedo dejar de pensar en esta relación. El primer verso de ese poema me resuena durante varios días.
El último apartado de Me muero, te quiero son fragmentos de los diarios que Perla escribió en 2024. Las entradas son breves, algunas tienen solo una oración pero en todas se puede leer el avance de su enfermedad, los cambio que tenía en su ánimo y, sobre todo, recopila los momentos que le son significativos. La entrada del 27 de junio me queda dando vueltas en la cabeza mientras me pongo a hacer otras cosas y es lo primero que me vuelve a la mente cuando empiezo a escribir esta reseña. Me parece que las últimas dos oraciones resumen la sensación que deja el libro sobre la vida, el deseo y la enfermedad.
Jueves 27 de junio
Hoy puedo anunciar que en dos semanas voy a exponer en Italia. Presento Neverland. Una nueva serie de dibujos. Es la primera vez que firmo con una galería. He hecho todo desde la cama. Estoy muy orgullosa de mí y de las amigas que tengo cerca. Os amo.
La enfermedad no va a hacer que renuncie a mis deseos. Estos mutarán, pero no desaparecerán. El arte es uno de los motores de mi vida; me sana y guía.
Diciembre 2025 • Marzo 2026

