Incorporación para su lectura de la prueba testimonial en el proceso penal caratulado María Eugenia López
Deberá usarse el idioma nacional bajo pena de nulidad. (art. 114, CPP)
Manifiesta: que una es hablar de la noche del apagón. Que otra es hablar de cómo un día cerraron la avenida y cuando la volvieron a abrir había desaparecido la rambla, es decir que habían desaparecido a los árboles, entonces habían desaparecido los pájaros y las chicharritas, los cantos y sus amortiguaciones, por lo tanto la sensación de siesta, y desapareció la tierra donde juntarse a tomar mate luego del rocío, y de este modo la tierra donde jugar a ser niños, es decir, cierta idea de infancia, y también la huella de la rambla en el zaguán de la casa, y desapareció la idea de barrio y la reposera, entonces la avenida fue una vía rápida de salida de la ciudad hacia algún lugar.
Algunas consideraciones sobre la posible influencia de las independencias latinoamericanas en la muerte de María Eugenia López
“Por la mañana chocaron dos agujeros negros”, entrada del lunes 14 de septiembre de 2015.
Hay algo de lo político que requiere movimiento. Hay una lengua que no puede, un lenguaje. El gesto intenta iluminar la tensión mientras se inunda la casa. Pero el gesto es silencioso. Algo inunda la casa que requiere movimiento. Hay una lengua política, un lenguaje. Están las líneas de fuga, pero luego también están los cuerpos. La clave es en lo oblicuo y en lo deshabitado. Hay una ecológica.
La importancia de la muerte de María Eugenia López
No recuerdo lo que se dice el velorio. Como si dijéramos el cuerpo. Digamos el ataúd.
Lo que estamos viendo es un molusco testáceo de la clase gasterópodo, estructurado para una determinada presión, una cierta luz, algunos sonidos, que comienza a moverse. Es una historia que todos conocen, pero déjeme contarla para que ocurra de nuevo. Hace unos meses un caracol sube a la superficie del océano. Viene hinchado de acepciones. Lo hemos forrado de adjetivos antes de este acontecimiento. Lo conocíamos como símbolo pánico: dientes homicidas, facción de trampa, ciclogénesis explosiva en la mirada. Entonces emprende un pesado recorrido sin paréntesis hacia la superficie del océano. Tiene este tamaño y nosotros este. El terror sube por el ritmo informe del mar hacia nosotros. Y de pronto lo que habíamos erigido alrededor de su cuerpo se hace presente ante nuestra cara diciendo “yo soy, yo soy esto”. Todo el relato se cae, el monstruo se suelta y se cae, hay una voz que se desencaja y se cae. Pero atender al caracol sería ponernos tristes, reconocer el dolor del bicho en los ojos ante tanto brillo, sentir la vivencia, lo aprendido hasta ahora, el recuerdo del fondo oscuro del sustrato estallando por dentro. Toda la presión bosquejada para aguantar un océano entero queriendo salírsele de los bordes. Todo ese paisaje interno. Estamos apreciando.
Diciembre 2025 • Marzo 2026
