Traigo, no sin dolor, el trazo del último intercambio que tuvimos con nuestro queridísimo Aníbal Cristobo (Lanús, 1971 – Barcelona, 2026) donde esboza un mínimo fresco sobre la reciente poesía escrita en España. En noviembre del año pasado, le conté que viajaría a la Feria del Libro de Madrid con los libritos artesanales de la Oficina Perambulante y que tenía intenciones de armar, dentro del catálogo, un espacio de poesía joven española con el propósito de cumplir cierto requisito sugerido en la convocatoria.
Transcribo su respuesta, en la que sobrevuelan su inigualable generosidad, la fineza de su talento como editor y esa gracia de poeta que disfrutamos cada vez que entramos en sus libros (léase con alegría y celebración porque así sonaba Aníbal cada vez que nos hablaba):
—Carloncho querido, qué gusto saludarte, qué bueno saber de vos. A ver si consigo ser breve. Jóvenes… hay un momento en la vida en que uno ya no sabe muy bien a qué se refieren cuando hablan de jóvenes. Más o menos el corte, ¿qué sería? El tradicional menos de treinta y cinco o algo más amplio o menos. Le doy una vueltita con lo que me digas. A ver, el principal reparo que tengo y lo que veo acá es que la gente joven que hace algo que está un poquito bien tiene bastante facilidad para acceder a publicaciones. Entonces no sé si tu idea es que sean inédites o que ya hayan publicado, digo, porque la gente acá está un poco subida a la parra, como dicen, y pueden ser menos receptivos de lo que uno querría para proyectos independientes. Además, hay como una especie de moda entre cierta gente joven de decir ‘¡uy!, los editores son todos unos…’, a ver, vamos a ser suaves, ¿no?, como si pensaran que los editores fuéramos todos businessman y entonces hay que cobrar por todo. Bueno, en fin, no me quiero poner negativo, solamente hago ese disclaimer porque sé el amor y la entrega con la que llevás adelante tu proyecto y a veces la gente acá es un poco blasé, especialmente en los centros urbanos más importantes. Pero le damos una vuelta, desde luego que sí. En todo caso, si querés contame un poco el corte generacional, pienso y consulto también algunos nombres y te paso la data que pueda, ¿dale? Este fin de semana pienso algo más concreto, pero ya mismo, antes de que se me pierda, un nombre que me parece súper interesante es Paloma Chen que si no me equivoco es una poeta española hija de migrantes chinos, hace una cosa súper potente y tiene un libro que se llama Invocación a las mayorías silenciosas. Y te paso algunos nombres más y menos conocidos que creo que tienen interés: María Salgado, Fruela Fernández, Luz Pichel, Miguel Foronda, Roxana Popelka, Teresa Soto, Txetxu González, Claudia González Caparrós, Juli Mesa, Guillermo Morales, María do Cebreiro, Unai Velasco. Un abrazo grande, espero que vaya todo bien por ahí.
Salgo de esta columna con tres versos del poema “Los consejos de Nainai” de Paloma Chen:
No olvides añadir subtítulos a tus recuerdos,
contratar a tus padres como actores de doblaje,
pagar con obediencia los servicios de interpretación.
Imagino la delectación, la mirada de Aníbal que escapa del libro y en sus labios el gesto cómplice al leer estos versos, la necesidad de ir con alguien para hacer de su entusiasmo una lectura en común, y no me queda más que sonreír. Allá vamos.
Marzo • Mayo 2026
