Jorge Carrión, Sebald poeta
En 2004 se publicó en castellano Del natural. Poema rudimentario, el primer libro de W. G. Sebald, publicado originalmente en 1988. Carrión parte de la evidencia de que el primer libro de Sebald fue un poema narrativo en alemán, para tratar de indagar la influencia de la tradición poética alemana en el conjunto de su obra –influencia negada por Sebald en entrevistas. Así aparecen, Albrecht Von Allen, Friedrich Hölderlin, sus temas y escenarios y, especialmente, se devela el misterio de la significativa ausencia sistemática de Paul Celan.
Escribe Carrión: Sebald era un poeta docto. Un artesano que dominaba a la perfección los materiales y las herramientas de su arte, a la que en alguna ocasión se refirió como un bricolage: volver a combinar, con maestría, los elementos que uno tiene a su alcance, para construir algo nuevo. Observar lo que hace con el Valle del Rin, espacio hipertextualizado, ilustra su modus operandi. Tanto en For years now como en Sin contar tenemos sendos poemas que retratan la dramática geografía del desfiladero, haciendo hincapié en los claroscuros y en las tinieblas. En Del natural, más elaboradamente, el Rin y su glaciar son contemplados como una reserva tectónica, como una metáfora del tiempo. Cuando, en cambio, al final de Los anillos de Saturno, el narrador Sebald atraviesa en tren el Valle del Rin, que se convierte de pronto en un paisaje ártico, una compañera de viaje, junto a la ventana, “contemplando el hermoso espectáculo” recita estos versos: “Praderas blancas borradas por la nieve/ Velos más negros que cornejas/ Guantes suaves como flores de rosal/ Máscaras para proteger el rostro”. Se trata de una escena de carácter levemente erótico. Al narrador le hubiera gustado entablar una conversación con la enigmática pasajera, a través de la poesía, pero le venció la timidez. A esa agitación emocional hay que atribuirle la belleza del paisaje. Es decir, a la escenificación de un encuentro amable entre viajeros (el cruce de caminos: la encrucijada es una figura esencial en la poética sebaldiana, también desde su ópera prima) se debe que el paisaje germánico sea contemplado como algo positivo.
(Artículo completo en Punto de Vista, número 90, abril de 2008.)
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