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Punto de Vista Nro. 90Raúl Beceyro, El documental hoy

A partir de la constatación de que en los últimos tiempos la palabra documental es llevada y traída a lo largo y ancho del cine contemporáneo, extendiéndose como una mancha de petróleo, Beceyro realiza una puesta al día de la “cuestión documental” en el cine, dividiendo aguas con las manifestaciones bastardas (comerciales) del fenómeno, pero notando que, más allá de todas las banalidades que no puede sino entrañar una “moda”, el documental irriga el mejor cine de hoy.

Escribe Beceyro: Ya se sabe que cuando vemos un film no sabemos si es un documental o un film de ficción (y, en consecuencia, si los hechos que presenciamos pertenecen al orden de lo real o han sido imaginados). Tenemos una impresión de que lo que vemos es real o imaginado, producida por algunos elementos narrativos que forman parte de lo que se podría llamar “estilo documental” o “estilo de la ficción”.

Los dos rasgos principales del estilo documental son la cámara excéntrica y el montaje discontinuo. Debido a las características de los hechos que enfrenta (esos acontecimientos reales sobre los cuales tiene escaso o nulo control), al documental le resulta difícil que la cámara ocupe un lugar central (como sucede en la ficción, donde todo se organiza para la cámara), y por eso ocupa frecuentemente un lugar marginal. Y dado que el documental filma momentos consecutivos del desarrollo de un acontecimiento (que no puede volver atrás), no le queda otra posibilidad de montaje que yuxtaponer esos fragmentos consecutivos de manera discontinua.

Estos dos rasgos centrales del estilo documental son exhibidos orgullosamente por los falsos documentales, esos films de ficción que, como el noticiero de El ciudadano, simulan ser documentales. Pero los verdaderos documentales borran las huellas del estilo documental, y tratan de conseguir el “estilo del film de ficción”, como decía Chris Hegedus, a propósito de Startup.com. Los dos elementos principales del estilo de la ficción, que los grandes documentales, desde siempre, han tratado de conseguir, son el empalme en movimiento y el montaje paralelo.

(Artículo completo en Punto de Vista, número 90, abril de 2008.)