del César
- En el Día de Gracia, fue una gracia:
el César sorpresivo apareció,
por sorpresa, ante sus bravos legionarios.
Y les dijo: - De aquí no nos iremos
hasta no terminar nuestro trabajo
(la imagen lo mostraba temblequeante)
Sus huestes con ¡hurras! festejaron
la presencia no anunciada de su Jefe,
y esas palabras salidas de su boca.
Retemplado, él mismo les sirvió
en bandeja regia el pavo opíparo,
de plástico, de astuta utilería:
y todos celebraron la mentira.
(Leónidas Lamborghini) |