Janitzio
Silvestre
Revueltas
Es una
isla de pescadores que arrulla el lago de Pátzcuaro. El lago
de Pátzcuaro es feo. Los viajeros románticos y sentimentales
lo han embellecido con besos y música de tarjeta postal.
Yo, para no ser menos, también pongo mi grano de arena, en
un infinito anhelo de gloria y renombre. La posteridad agradecerá,
sin género de duda, estos esfuerzos proturismo.
(LULÚ
número 2, Noviembre de 1991) |