Introducción
a la cuarta Antología
Federico Monjeau
"La obra de Silvestre
Revueltas, raramente ejecutada en nuestro medio, sufre el problema
adicional de haber sido casi exclusivamente enfocada desde la
perspectiva muy vaga y a la vez muy estrecha, del nacionalismo
musical. Muy vaga por el simple hecho de que obras como Sensemayá
o Itinerarios terminan ubicadas en un mismo estante junto
a la coquetería gauchesca del ballet La estancia de Alberto
Ginastera; muy estrecha porque su naturaleza reducidamente ideológica
ni siquiera roza la posibilidad de la crítica.
Por otro
lado, la síntesis de Revueltas que ensaya Juan Carlos Paz
en su Introducción a la música de nuestro tiempo reproduce
la inevitable ligereza de las enciclopedias: "Faltó
en Revueltas una elaboración consciente de los elementos
utilizados: problema crucial de todas las músicas nacionalistas
americanas. Existe en su música una sucesión episódica
de elementos melídicos y timbricos, pero no una integración
de los mismos en una totalidad formal esencial". Se podrían
discutir por lo menos tres ideas de ese párrafo de Paz: que
en efecto haya faltado en Revueltas una elaboración consciente
de los elementos utilizados; que ese sea el problema crucial de
las músicas nacionalistas americanas (La estancia,
con toda su cuidada elaboración de los elementos autóctonos,
podría volver a servir de ejemplo: un fastidioso nacionalismo
de estilo); que una sucesión episódica de elementos
melódicos, tímbricos o de cualquier tipo no pueda
quedar comprendida en una unidad formal específica, como
sucede en Debussy o, más antiguamente, en el rondó.
Una de
las ideas que más persistentemente actuaron sobre la decisión
de publicar este dossier fue sin duda la de pensar a Revueltas no
en la tradición del nacionalismo sino en la tradición
de las vanguardias; en un sentido no muy distinto al que esboza
Adorno en un pasaje de Filosofía de la nueva úsica,
en relación con Bartok, Janácek y la música
regional: "La legitimación de esta música `un
poco al margen´ se encuentra siempre en el hecho de que ella
da forma a un precepto en sí mismo exacto y selectivo. A
diferencia de las manifestaciones de la sangre y del suelo, la música
realmente regional, cuyo material en sí fácil y corriente
esta organizado de manera muy diferente de la occidental, posee
una fuerza de extrañamiento que la aproxima de la vanguardia
y no de la reacción nacionalista".
(LULÚ
número 2, Noviembre de 1991) |