De mi praxis
(Sobre el uso de la música en el film sonoro)
Hanns Eisler
Hay poca teoría
e inadecuada práctica en el uso de la música para
el cine sonoro. Es una lástima, porque sus usos más
efectivos aun no han sido entendidos.
Mi trabajo como compositor de música para film sonoro comenzó
muy temprano en Alemania. En 1927 el Dr. Bagier, director de una
pequeña y desconocida compañía llamada Triergon,
nos pidió a Paul Hindemith y a mí, que cada uno
de nosotros compusiera un pequeño film para el Festival
de Música de Baden-Baden. En aquellos tiempos los aparatos
para grabación de sonido era aun muy primitivos. Recuerdo
bien como Masolle (uno de los inventores del sistema Tobis) me
aconsejo de manera paternal evitar ciertas frases musicales. Me
dio toda una lista de cosas que yo debía evitar. En todo
lo demás, me dijo, podía hacer lo que quisiera.
Se me dio el siguiente trabajo. Con la ayuda de un nuevo invento
bastante limitado, el aparato sincronizador de Blum, debía
"subrayar" todos los "ritmos" en un film abstracto
de Ruttmann (Se trata del film Opus 3, de Walter Ruttmann
(1888-1942), uno de los mayores exponentes de la vanguardia y
de la "Nueva Objetividad" en el cine alemán de
la década del veinte). Debo confesar que hoy esto me parece
idiota. (Hindemith compuso música para Felix der Kater
(El Gato Felix), donde el subrayado del ritmo del
film lograba un efecto humorístico excelente.) Considerando
el estado de la música para cine en aquellos años,
no debe sorprender que se me haya encomendado esa tarea. Un compositor
de música para cine era considerado inteligente y útil
si él entendía como "ilustrar" la acción
del film. Si en la pantalla se mostraba una maquina, la música
debía zumbar, si un hombre caminaba por la calle, la música
debía caminar, etcétera.
Este principio de ilustración era complementado por música
"sentimental" y "pintoresca". La sentimental
era usada para hacer que la pena de un amante fuera más
dolorosa por medio de la música apropiada. La "pintoresca"
eran aquellas abominables piezas musicales que cuando se mostraban
verdes praderas se convertían en detestables sollozos,
o se transformaban en música enojada para sugerir el mar
rugiente. La invención del sonido cinematográfico
produjo una crisis en este tipo de música. Dado que la
película sonora reproduce por sí misma todos los
ruidos y sonidos, el "ilustrador" de cine se convertía
en superfluo. De cualquier manera, en general se lo retenía
porque la música es efectiva y nadie quería estar
sin ella. Hoy existe una cierta anarquía en esta esfera.
Uno de los más deplorables resultados de esta anarquía
es la así Ilamada música ambiental.
El doblaje de la música sobre los diálogos es un
método tan malo como el del viejo "ilustrador"
de cine, con sus tarjetas de tomas. El film sonoro plantea nuevos
problemas al compositor. Yo trate de resolver algunos de estos
problemas de la siguiente manera. En 1930 trabaje con Granovsky
para su film Lied vom Leben (La canción de
la vida) (Eisler, para dicho film, compuso Anrede an
ein neugeborenes Kind (Mensaje a un niño recién
nacido), con texto de Walter Mehring). Aquí por primera
vez hice uso de una balada de manera no-naturalística.
El film mostraba el nacimiento de un niño, y la imagen
del chico estaba acompañada por una balada representando
todas las cosas que le esperaban en su vida. Esto le dio a Granovsky
la idea de mostrar también las mismas cosas en el film.
Y así, música y film, describiendo todos los horrores
de este mundo dieron una combinación de imagen y sonido
que en aquel tiempo suscitó considerable interés.
Era fundamentalmente diferente del método en que las canciones
eran introducidas usualmente en los films. (Este método
fue copiado a menudo más adelante.)
En el mismo año trabajé junto a Víctor Trivas
en el film Niemandsland (La tierra de nadie).
Víctor Trivas es un director de gran talento que con mucha
comprensión sabe trabajar junto a un compositor. De esos
momentos en que empleamos música e imagen con buenos resultados
y de manera original, voy a rescatar uno: el comienzo de la guerra.
Un trabajador se despide de su mujer y de su hijo -en el camino
a los cuarteles vemos a hombres deprimidos acompañados
por sus mujeres. Una música marcial comienza a sonar muy
suavemente, creciendo gradualmente hasta alcanzar el fortissimo.
Mientras se escucha esta música, hombres simpáticos
y ansiosos se convierten en feroces guerreros. Creo que con este
ejemplo pudimos mostrar con buenos resultados el efecto narcótico
y aniquilador de la música marcial.
Otro uso de la música marcial lo mostramos el director
Karl Grune y yo en el film Abdul Hamid. (Eisler compuso
la música para Abdul Hamid en Londres, en enero
de 1935.) Una escena muestra a Abdul Hamid (Fritz
Kotner) golpeando a un soldado a causa de su descuidado atuendo
y las imágenes están acompañadas por los
"seductores" sonidos del Himno al Sultán.
Me basé en la suposición de que una canción
patriótica está mejor ilustrada por la desgracia
de uno de los que cantan dicha canción.
En el film Kuhle Wampe (Vientres helados)
(1931-1932), que fue el resultado del trabajo conjunto de Bertold
Brecht -argumento-, Hanns Eisler -música- y Slatan Dudow
-dirección-, (Era el apogeo de los primeros films proletarios
en Alemania (presentando a la gente en relación con el
proceso de las luchas revolucionarias de esa época), de
una dramaturgia inusual: una combinación de actuación,
reportaje a impresiones junto con música de comentario
y en contrapunto con la imagen, que tiene sus propios valores
independientes.) se mostraban viviendas de gente pobre. Estas
imágenes muy calmas eran contrapunteadas con música
extremadamente enérgica y estimulante, que sugería
no solo pena por los pobres, sino que al mismo tiempo provocaba
protesta contra esa situación.
Cuando Jacques Feyder discutía conmigo el guión
del film Le Grand Jeu (El gran juego)
(cuya música compuso Eisler en París en 1934) sugería
que un trozo de música de larga escala debía contrapuntear
la escena de masas mostrando a la Legión Extranjera cuando
invade el barrio de las prostitutas de un pueblo africano, en
vez de la música mermelada-mermelada habitual. Así
obtuvimos una más colorida y realística presentación
de lo que hubiera sido posible con la así Ilamada música
naturalística. En el film Komsomol (La canción
de los héroes), que hice en Moscú y Siberia
con Joris Ivens, combinamos con éxito sonido a imagen,
contrastando canciones folklóricas originales con música
moderna. Un joven campesino de una tribu siberiana (cuyas canciones
yo usé al comienzo de la película) camina por primera
vez por la ciudad socialista industrial de Magnitogorsk. Esta
caminata era acompañada por una extensa pieza instrumental,
cuyo carácter pretendía tornar claro que construir
allí una industria siderúrgica era sinónimo
de luchar por una nueva forma de vida.
Estos son sólo algunos pocos ejemplos de mis experiencias
en el trabajo fílmico, Pero me Ilevaron a las siguientes
conclusiones. El método ilustrativo ingenuo es principalmente
eficaz para films cómicos o grotescos. Walt Disney desarrolló
ese método en las Silly Symphonies y lo llevó
a su mayor grado de expresión. En películas serias
de largo metraje este método esta destinado a fallar en
la mayoría de los casos; reduce a la música al rol
de ineficaz -apéndice secundario- Una nueva manera de usar
la música vocal a instrumental es, por sobre todo, poner
a la música contra la acción del film. Eso quiere
decir que la música no es empleada para "ilustrar"
el film, sino para explicarlo y hacer comentarios sobre éste.
Esto puede sonar abstracto, pero mi experiencia me ha mostrado
que largas secciones de un film pueden convertirse en más
efectivas por este método, y por supuesto efectivas en
un sentido popular. Este método va a ser también
necesario cuando se estén buscando nuevas formas para la
comedia musical cinematográfica y para el film ópera.
Los prerrequisitos materiales para realizar una buena película
suponen que el compositor sea invitado a participar como consultor
musical desde el comienzo para que la música tenga una
correcta función en la construcción del argumento
y en el desarrollo de las escenas del guión. Así
se evitaría mucho trabajo innecesario.
Mas aún, el productor y el director deberían contratar
a músicos calificados. Creo que los compositores modernos
ya han probado su valor por sobre los compositores populares,
quienes en su mayor parte hacen arreglar y orquestar su música
por arregladores mediocres. El cine requiere los mejores expertos.
Un compositor de calidad es también capaz de componer música
simple, superior a la de un arreglador rutinario. Aún se
pueden ver buenos films con música muy pobre y abominablemente
orquestada. Ha llegado el momento en que los directores consideren
la calidad de la música para cine con la misma seriedad
que otorgan a los problemas del cine sonoro.
(Este artículo
fue escrito para la revista inglesa World Film News,
num. 5, 1936. Se republicó en Hanns Eisler-A Revel
In Music, Manfred Grabs (ed.), Nueva York, International
Publishers, 1918.)