El hombre que
inventó la FM
Carlos Cerana
John
Chowning nació en Salem, Nueva Jersey, en 1934. Es una de
las personalidades más importantes de la música por
computadoras, autor de obras como Phoné, Turenas y Stria.
Su prestigio internacional, sin embrago, está ligado a la
técnica de síntesis por modulación de frecuencia
–una de las formas más eficientes para producir sonidos
electrónicos; ampliamente utilizada en sintetizadores comerciales-
que él descubrió. Chowning es actualmente director
del Center for Computer Research in Music and Acosutics (CCRMA),
de la Universidad de Stanford.
-¿Cuál
fue su primera formación?
-Yo estudié
violín cuando niño. Y luego percusión, y jazz,
que me gustaba mucho...
- ¿Usted
tiene también un grado en física, o en computación?
-No,
no, solo en música. Lo que yo sé de acústica
y computadoras lo aprendí dentro del laboratorio, de la gente
que trabajaba ahí. Que es una forma de aprenderlo...
-¿Cómo
llegó a la música contemporánea?
-Llegué
a ella como percusionista. Empecé a tocar, y luego a componer.
Estudié con Nadia Boulanger, algunos años... Estuve
en París desde 1959 hasta 1962, y en esa época había
mucha actividad de nueva música; allí escuché
obras de Pierre Boulez, Berio, Stockhausen, y toda esa gente ...
Y alguna de la música qué escuché me pareció
muy interesante. Por ejemplo Kontacte, de Karlheinz Stockhauden,
hecha con medios analógicos -pero cuyos sonidos estaban ya
muy lejos de aquellos de los comienzos de la. música electrónica-.
Así que vine aquí como estudiante graduado. Yo estaba
interesado en música electrónica, pero no había
en Stanford un lugar equipado para ella. En cambio, tenían
un departamento de ciencias de la computación, muy grande
para aquel tiempo. Entonces leí en el diario un artículo
que Max Mathews había escrito, sobre su trabajo en los laboratorios
Bell... Así que fui a verlo, en el verano del '64: él
me explicó el programa Music IV, y como funciona, y entonces
tomé la caja de tarjetas y la traje aquí, y con la
ayuda de un joven estudiante graduado, ingeniero, hicimos funcionar
el programa en nuestros sistemas.
- ¿Ya
tenían conversores digital-analógico?
-No,
no teníamos conversores en ese tiempo: había uno solo
en los Laboratorios Bell.
-¿Cómo podían trabajar entonces?
-Una
de nuestras máquinas tenía un monitor, una pantalla...
Lo que hicimos fue tomar la señal que conduce la radiación
catódica, que es un conversor digital-analógico. El
eje Y era entonces el canal a, el eje X el canal b. Así que
obteníamos estéreo de los conversores internos del
monitor, poniéndole unas pinzas cocodrilo, y enviando la
salida a un amplificador. Ese era nuestro conversor...
-¿En
que consistieron las primeras investigaciones realizadas en el CCRMA?
-En la
música por computadoras, o en la música electrónica
en general, hay dos problemas reales de naturaleza perceptiva. Una
tiene que ver con la ubicación de la fuente de sonido con
altoparlantes, y el otro tiene que ver con la dinámica interna
del sonido... Yo primero hice un trabajo sobre espacios ilusorios,
fuentes de sonido en movimiento, y espacio cuadrafónico...
La
síntesis por FM
-¿Cómo
fue el descubrimiento de la síntesis por modulación
en frecuencia?
-La síntesis
por FM y fue principalmente un descubrimiento del oído, no
un descubrimiento de ingeniería... En las tempranos años
de la música por computadora se sabía muy poco acerca
de Ios timbres complejos: lo que sabíamos era lo que podíamos
leer en los libros de música o de acústica, que tenían
una descripción muy incompleta de la complejidad del mundo
natural del sonido. Mi oído interno estaba ansiando sonidos
que fueran interesantes, y musicalmente vivos,. Hacia 1967 –o
sea tres o cuatro años después de que empecé
a trabajar con computadoras- ya estaba experimentando con vibratos
extremos. Esto es, vibratos que no han sido variaciones de un pequeño
porcentaje alrededor de la frecuencia central, sino de una gran
cantidad y a una muy alta velocidad. En términos de, por
ejemplo, una. frecuencia central de 100 Hz, con una modulación
de 1011 Hz, velocidad de 100, o 200 Hz. Lo que escuché, entonces,
es que aquello ya no era una sinusoide, sino una onda compleja:
la fuente de sonido tenía muchas más componentes.
Lo interesante era que si no había modulación, yo
obtenía solo una simple sinusoide. Y cuando incrementaba
la modulación tenía más y más componentes,
y siempre sólo con dos osciladores. Entonces hice un grupo
de experimentos basándome en mi oído, y me di cuenta
de que relaciones simples o enteras siempre producían componentes
armónicos, o solo Ios armónicos impares. Entonces
consulté un libro de ingeniería, y le pregunté
a un ingeniero, para que me ayudara a entender. Le expliqué
lo que estaba haciendo, que para él era familiar -porque
los ingenieros siempre están hablando de portadoras, y megahertz...
Así que miramos las ecuaciones básicas, en un libro
de ingeniería estándar, y las aplicamos a lo que yo
estaba haciendo. Y ciertamente, encontramos que Io que yo estaba
escuchando era confirmado por la teoría... Así que
ese fue el descubrimiento de un músico: fue debido al entrenamiento
que nosotros tenemos en música, en escuchar dentro de los
sonidos... Luego, cuando mi comprensión de, la síntesis
por modulación en frecuencia creció, escribí
ese artículo en 1971, que fue finalrnente publicado en 1973
por la Audio Engineering Society.
-Que
tuvo enormes consecuencias.
-En efecto.
Jean Claude Risset había hecho estudios sobre los sonidos
de trompeta en los Laboratorios Bell, usando síntesis aditiva.
El notó que la característica de los sonidos de trompeta
era el rápido crecimiento del ancho de banda en el ataque:
hay unos armónicos superiores que aparecen un poco más
tarde. Y yo me di cuenta que con un FM yo podía hacer esto:
usé la misma envolvente en amplitud y en el índice
de modulación, lo que daba esta correlación entre
la energía en el sistema y el ancho de banda del espectro.
Esto resultó ser muy importante para muchas diferentes simulaciones,
como la de cuerdas pulsadas... A lo largo de los años, yo
desarrollé esto, y mucha gente lo utilizó.
-¿Cuándo
se inició el interés de Yamaha por la FM?
-Alrededor
de 1973 ellos contactaron a la Universidad de Stanford. Yo había
tratado de interesar a varios fabricantes de órganos, pero
en los ´70 la mayoría de ellos no era consciente de
que sus equipos deberían volverse digitales. Yamaha ya estaba
trabajando en algunos experimentos en síntesis digital –así
que ellos entendieron muy bien la importancia de esto.
-Usted
desarrolló la idea de la FM en medios digitales, pero también
es posible realizarla con medios analógicos.
-Sí,
es posible, pero los osciladores de ese tiempo no estaban ritmados
por relojes digitales, así que eran muy inestables. Y si
hay una pequeña diferencia entre las relaciones de moduladora
y portadora, eso cambia por completo el timbre...
-¿En
qué está trabajando ahora usted?
-En este
momento, en una obra para teclado, para ejecutante virtuoso, que
controla un sintetizador digital como el TG-77, con la intervención
de la computadora. Creo que ésta es mi primera pieza de control
en tiempo real desde que empecé a usar computadoras: es muy
excitante para mí. También estoy todavía muy
interesado en algunas cuestiones perceptuales básicas; aspectos
del sistema auditivo. Y por supuesto, tengo que administrar este
centro, lo que lleva bastante tiempo...
El
futuro de la computadora
-Gran
parte de los desarrollos futuros de la electroacústica se
están originando ahora en el CCRMA. ¿Qué es
lo que está sucediendo aquí?
-Bueno,
muchas cosas... Lo maravilloso que tiene un centro de esta clase
en una universidad es que está continuamente alimentado por
nuevas ideas, porque recibe nueva gente en el nivel de graduados,
o aún en el de no graduados. La educación es una de
las actividades primarias; la investigación es la otra. Hay
mucho interés en el modelado físico: esto está
a cargo de Julius Smith. Perry Cook está modelando el tracto
vocal; algo de psicoacústica es explorado por estudiantes
graduados... También medio ambientes composicionales: Bill
Schottstaedt está interesado en algunos aspectos de composición
algorítmica.
-¿Cuál
es la formación necesaria para venir a estudiar aquí?
-Composición
musical o teoría musical. Nosotros tenemos gente trabajando
como compositores, o haciendo su doctorado en algún aspecto
de la teoría de la música que se relaciona con el
uso de las computadoras. Los estudiantes no graduados no tiene más
requerimientos que la educación general, y esto es determinado
por la Universidad de Stanford. También tenemos scholars
invitados: compositores de Suiza, Alemania, China, y por supuesto
el grupo de Argentina...
-¿Cuál
es el futuro de la música por computadoras?
-Bueno,
el hecho es que en las universidades norteamericanas está
creciendo más y más la actividad en computer music.
Las computadoras se han vuelto un medio, así como tenemos
coros y orquestas y cuartetos de cuerdas... Y es un medio que puede
existir aislado o, como vemos, también en conjunción
con la ejecución tradicional. Hay desarrollos muy excitantes,
que introducen el virtuosismo del control en tiempo real como control
de síntesis o procesamiento. Yo creo que la única
diferencia con la composición tradicional, que será
mantenida en el futuro, es el fuerte contenido de investigación
que encontramos en la música por computadoras.
-Algunos
músicos están preocupados por la reducción
de las oportunidades de trabajo que han producido los instrumentos
electrónicos...
-Eso
es en música comercial, se trata de otra cuestión...
Es inevitable cuando el arte se vuelve funcional –de cualquier
manera que sea- más allá de su dimensión intrínseca.
Así que los músicos de sesión serán
en parte reemplazados por los ejecutantes de sintetizadores, porque
es más económico. Pero en las orquestas sinfónicas
no vemos sintetizadores para reemplazar a los violines, no existe
esa motivación.
-Los
nuevos dispositivos MIDI, ¿reemplazarán las habilidades
para ejecutar instrumentos?
-Construir
un robot capaz de ganar los cien metros de estilo libre en natación
olímpica sería interesante. Pero eso no significaría
que las persona dejarán de nadar: seguirán haciéndolo
porque les gusta. La gente toca instrumentos porque le gusta hacerlo.
Pueden tomar una grabación y escuchar una sonata de Beethoven...
Pero aún cuando pueden escuchar estas buenas ejecuciones,
todavía producen esos horribles sonidos en el violín,
para aprender cómo hacerlo por sí mismos. Para mí
ese es un argumento que no tiene base... Además, algunos
ejecutantes tradicionales encuentran muy excitante la conexión
entre la máquina y el control fino que es parte de su entrenamiento
musical. Aún cuando no hay un violín, sino un instrumento
electrónico: ese control fino que poseen los buenos ejecutantes
tiene un papel muy importante, y lo tendrá.
Carlos
Cerana es compositor e investigador asociado al Laboratorio de Investigación
y Producción musical (LIPM), del Centro Cultural Recoleta
de la Municipalidad de Buenos Aires. Recientemente ha cumplido una
residencia de tres meses en el Center for Research in Computing
& Arts (CRA), de la Universidad de California, San Diego, y
el Center for Computer Research in Music and Acoustics (CCRMA),
de la Universidad de Stanford, como parte de un programa de intercambio
financiado por la Fundación Rockefeller.
(LULÚ
número 4, Noviembre de 1992) |