Cage montado
en Buffalo
Gabriel Valverde
Europera 5
de John Cage. Estreno mundial. The North American New Music Festival.
Buffalo University, New York, 18 de abril de 1991. (Obra encargada
por la Universidad de Buffalo y el centro de Ijsbreker para las
Artes de Amsterdam, Holanda.)
Andrew
Culver: Director
Yvar Mikhashoff: Piano
Jan Williams: Vitrola
Martha Herr: Soprano
Gary Burguess: Tenor
Don Metz: Sonido
Cage
a los 78. Entre los puntos salientes del 9 North American New Music
Festival organizado por la Universidad del Estado de Nueva York
en Buffalo, dos encuentros con la música de John Cage. Europera
5, la última de la serie de óperas con el mismo
título, hace su primera "performance" mundial en
esta universidad. Extraña paradoja de un país donde
la música actual parece palpitar únicamente en los
ámbitos académicos. Cage está aquí,
anunciado por la prensa como el innovador, el indomable...
Cage llega un día antes. Cualquier distraído que caminara
por algún pasillo de la facultad de música podía
encontrarse con un Cage solitario, caminando ya muy despacio, y
saludando a todo aquel que se cruzara, sin alterar la cotidiana
calma del instituto. En el Slee Hall, mientras tanto, un cúmulo
do músicos y técnicos trabajan para poner a punto
lo que al día siguiente sería otras de las sorpresas
a que Cage nos tiene acostumbrados.
Extraña
paradoja... de un país en el que el medio intelectual de
la música no termina de asumir a un personaje que parece
enfurecerlos. Cage no despierta en los Estados Unidos lo que su
presencia produce en países como Alemania o Suecia, por citar
solo dos ejemplos. Claro Cage no es un compositor do los "oficia-les".
Alguno dice por ahí: la presencia de un Milton Babbit o un
Elliot Carter hubiera producido mucho más revuelo entre los
profesores y alumnos. Algún memorioso recuerda también
que en una de las reuniones anuales de la Sociedad Internacional
de Música Contemporánea, se propuso el nombre de Cage
como un nuevo miembro honorario. La votación ofreció
una sorpresa: la única delegación que votó
en contra fue la de los Estados Unidos.
Pero
Cage llega a Buffalo mostrando una vitalidad indeclinable y produciendo
el mismo desconcierto que hace 50 años. Una entrevista telefónica
a Nueva York antes de su Ilegada despista a los entrevistadores:
los hongos bajo los arboles de Buffalo se Ilevan una gran parte
del diálogo. Pero las anchas avenidas con hongos no es la
unica memoria que Cage guarda de Buffalo, él recuerda a sus
amigos en la universidad: Morton Feldman, desaparecido hace muy
poco tiempo, y el poeta-Robert Creely. Para Cage, Buffalo es un
interesante lugar para presentar su "ópera".
Jueves
18 de abril, se abre el festival con el "Cage day". Por
la tarde, Cage interpreta en el auditorio su obra One 7
para un solo ejecutante. Sentado, con un micrófono, una mesa
y un cronómetro, emite sonidos vocales espaciados por larguísimos
silencios. Treinta minutos que sorprenden a un auditorio de pocos
músicos y muchos curiosos. Final, Cage admite preguntas.
Explica que este trabajo fue realizado a partir del método
de probabilidades con la ayuda del I-Ching y luego, un procesamiento
por computadora determinó las proporciones de sonidos v silencios.
Las preguntas parecen querer desentrañar esta "novedad"
que, en realidad, es el mismo procedimiento que él empleara
ya en los años '50 para producir, entre otras, su Music
of Changes para piano.
Uno do
los espectadores pregunta sobre la ópera que se estrenaría
horas más tarde. Cage se limita a explicar los instrumentistas
que participan en ella, dato que ya todos sabíamos por los
anuncios. Se queda en silencio, pensando unos instantes y agrega:
"no puedo decirle nada más ya que hoy la escuché
por primera vez.. . ". Silencio, y algunas tímidas risas
esparcidas en el auditorio.
De todas
maneras, se recogieron algunos datos de boca del autor en alguna
entrevista anterior. El título de Europera es una combinación
de Europa y
OPERA. Opera desarrollada en Europa pero cuando se pronuncia en
inglés, el título también podría significar
"Your opera" (su ópera).
Elementos
participantes: una vitrola, luces, radio, dos cantantes, un piano
v una televisión muda. Objetos que van a coexistir en el
trabajo y que junco con los
bongos forman parte de sus eternas obsesiones. Los cantantes elign
pasjes de óperas de dominio público y las cantan en
diferentes momentos. Europera 5 es, dice Cage, una forma
de teatro, pero en la que el teatro sigue siendo teatro: "Así
ponen en acción elementos independientes como las luces,
el canto, la ejecución del piano, televisión y radio,
todos juntos. Estos elementos actúan independientemente unos
de otros. Es un tipo de teatro. No es una ópera con decorados
ni un concierto ópera, ya que los cantantes se desplazan
de un lugar a otro".
Además,
estos cantantes en cierto momento se colocan grandes máscaras
con cabezas de animales. La televisión se enciende en diferentes
momentos pero no se la podrá oír, y la radio constantemente
sonando a un volumen muy bajo.
"Esto
es lo que se puede llama multimedia. Todos tienen esto en la sociedad,
todos tienen televisión, todos ticnen radio y un compact-disc.
No todos tienen una ópera, pero en este caso, la tienen..."
La parte
de piano fue ejecutada por Yvar Mikhashoff. Pero el piano -y esto
divierte a Cage- está muchas veces en silencio. El pianista
debe tocar piezas relacionadas con óperas -transcripciones,
etc. Pero el piano, en ciertos momentos, es tocado como por una
sombra: las teclas no son realmente presionadas a menos que esto
suceda por error. El pianista recorre las teclas como si estuviera
tocando correctamente, pero en realidad, no las está tocando.
Esta particularidad parece manifestar la intención de mantener
los roles del piano con el de los cantantes en una absoluta independencia.
El escenario,
a su vez, contará con dos ejecutantes más. Sobre una
mesa se ubica el técnico de sonido que controlará
la radio, la televisión y breves intervenciones de sonoridades
registradas en cinta magnetofónica; y sobre otra, el ejecutante
de las luces con la ayuda do una computadora, siguiendo estrictamente
su "partitura". Las luces juegan un rol de independencia
absoluta. Con precisión, siempre iluminarán cualquier
objeto o rincón de la sala o del escenario, casi nunca lo
que se esperaría que iluminen. Estos enfoques serán
cambiados continuamente. Si bien la compaginación luminosa
no tiene ninguna relación concreta con lo que sucede en la
escena, estos cambios parecen -no obstante-mantener siempre un mismo
patrón temporal, que también se impone para todas
las acciones de la obra. Este detalle es quizás uno de los
más significativos. La velocidad en la que transcurren todos
los hechos do la ópera siempre es la misma, sin alterarse
a lo largo de la hora de duración. Otro hecho destacable
es que también en este caso Cage utilizó el método
de probabilidades y el I-Ching para determinar las duraciones, proporciones
y evolución do todos los acontecimientos.
Imposible
juzgar el trabajo desde el punto de vista estrictamente musical.
Ni tampoco teatral o audiovisual. Cage nuevamente deja con las manos
vacías a quienes pretenden retener conceptos y guardarlos
para siempre como verdades incontestables. A pesar de que cualquiera
de los elementos actuantes podría facilitar una comprensión
simbólica, tampoco nada llega a alcanzar el valor de un símbolo.
Ni de una anécdota, o la posible frescura de un collage.
El trabajo
no deja resquicio del cual asirse.
La vitrola
tocando viejos discos de pasta con arias do ópera, superpuesta
con el piano o los cantantes, también ejecutando óperas,
nunca Ilegan a fundirse. O lo que es más llamativo, nunca
parecen contener la misma significación.
Cage
a los 78 sigue desorientando a sus interlocutores y espectadores.
Esto no adquiriría ninguna relevancia si no fuera porque
Cage, en realidad, ama desorientarse a sí mismo. Es claro
quo éste es el motor que lo mantiene vivo, y es claro también
que todos los juicios son posibles en relación con su obra,
pero, hay un hecho que no admite discusión, y es su autenticidad.Otra
vez Cage produce el mismo efecto de ambigüedad: sucedió
algo, pero no sucedió nada. Quizás esto sea lo que
sigue produciendo iras. Quizás esto sea lo valioso. Cage
a los 78...
Abril
1991 Buffalo, EE.UU.
(LULÚ
número 1, Septiembre de 1991) |