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Estructura
y tiempo vivencial
Karlheinz Stockhausen
El
ensayo Struktur and Erlebniszeit (Estructura y tiempo
vivencial), de Karlheinz Stockhausen, fue publicado en 1955
en el segundo numero de la revista Die Reihe1 (dedicado
enteramente a Anton Webern). Posteriormente fue también editado
en los Texte2 y en una versión traducida al inglés
de Die Reihe3 que se ha tomado como base principal para
la presente traducción. Ya que este escrito parece trascender
un objetivo analítico, resulta oportuno reseñar brevemente
su entorno. Las obras músicales producidas por Stockhausen
en ese período son: las Klavierstucke V al XI (195456);
Zeitmasse (1955-56), para quinteto de maderas; Gruppen
(1955-57), para tres orquestas y Gesang der Junglinge (1955-56),
electroacústica. Algunos de los escritos: Weberns Konzert
fur 9 instrumente op. 24 (El concierto op. 24 de Webern)4.
Wie die Zeit vergeht... (Como transcurre el tiempo...
)5 y Zur Situación des Metiers6. Muchos son los
escritos -y no sólo de Stockhausen- que describen el sistema
serial, o los procedimientos usados en determinadas obras seriales
(ya sea en su fase inicial, como en sus posteriores derivaciones).
La importancia de este, sin embargo, consiste en que se describe
claramente cómo se opera el sistema para generar música.
Y la música, para Stockhausen, es "...tiempo experimentado
a través del sonido...". Por esto es que usa el concepto
operativo de tiempo vivencial para describir ese otro aspecto del
tiempo que el compositor moldea, a través de la organización
del sonido en el tiempo "cronométrico". Resulta
significativo también su uso del concepto cartesiano de momentum,
vinculado, aunque de manera forzosamento metafórica, al grado
de sorpresa que tensa el discurso músical. La relación
puede establecerse si se piensa en la evaluación que debe
realizar el compositor del "peso" de las alteraciones
sonoras, no solo en función de su velocidad, grado de cambio
y densidad momentáneas, sino también en función
de las que las precedieron. Como es de suponer, Stockhausen valora
un alto grado de dinamismo en la música, pero explica muy
claramente que este no es el efectivo (producido por acumulación
de contrastes) sino el dinamismo del tiempo vivencial en flujo constante.
Por otra parte, y aunque el autor no lo mencione, queda claro luego
del análisis que la cancelación del tiempo cronométrico
puede producirse con medios mucho más sutiles que la repetición
constante.
En otro escrito, Como transcurre el tiernpo..., Stockhausen
se preocupa principalmente por las bases técnicas como herramientas
para componer Zeitmasse, las Klavierstuche V-Xl
y Gruppen. No analiza estas obras en el sentido antes aludido
-se limita a presentar ejemplos-. La audición de estas obras
revela, sin embargo, la vigencia de su concepción compositiva
en Estructura y tiempo vivencial, que puede tomarse como
una referencia valiosa para el aná!isis de su música
y la de Anton Webern.
Pablo di Liscia
Notas
1.Die
Reihe, vol. II, Viena, universal Edition, 1955.
2. Texte 1, Köln, Du Mont Schauberg, 1963.
3. Die Reihe, vol. II, Pensylvania, Theodore Presser Co., 1958.
4.Originalmente en Die Reihe (1953), luego en los Texte
y la versión inglesa antes mencionada.
5.Originalmente en Die Reihe (1957), luego en los Texte
y la versión inglesa antes mencionada.
6.Domain musical, Paris, 1954. Versión en alemán
en los Texte.
Ya que los más elementales procesos de la música serial
se han aclarado, los interrogantes más inmediatos se refieren
a la organización musical. Una composición de Webern
provee el paradigma para uno de los más urgentes:
¿Qué conexión orgánica hay entre estructura
y tiempo vivencial?
Por tiempo vivencial entendemos lo siguiente: cuando escuchamos
una pieza musical, se suceden a varias velocidades procesos de alteración.
Disponemos de menor o mayor tiempo para aprehender estas alteraciones.
Consecuentemente, algo que es repetido inmediatamente, o que recolectamos,
es aprehendido más rápidamente que lo que cambia.
Experimentamos el pasaje del tiempo a través de los intervalos
entre las alteraciones: cuando nada es alterado, perdemos nuestra
orientación en el tiempo. Aun una repetición es una
alteración: algo ocurre -luego no ocurre nada- luego algo
vuelve a ocurrir. Aun dentro de un proceso muy simple experimentamos
alteraciones: el proceso comienza y termina. Al intervalo entre
el comienzo y el final lo llamamos duración, al intervalo
entre los comienzos de dos procesos sucesivos lo llamamos intervalo
de entrada. La percepción de un simple sonido implica experimentar
fluctuaciones periódicas o aperiódicas de presión
en el aire. En toda percepción nos encontramos con alteraciones
variables que tienen una estructura particular; a esas variadas
tiempo-estructuras las experimentamos cualitativamente a través
de varios conceptos (parámetros). La repetición tiene
el más pequeño grado de alteración, un evento
absolutamente sorpresivo, el más grande.
El tiempo vivencial es también dependiente de la densidad
de alteración: más eventos sorpresivos ocurren, el
tiempo pasa más rápidamente; más repeticiones
ocurren, el tiempo pasa más lentamente. Pero hay sorpresa
únicamente cuando algo inesperado ocurre: sobre la base de
eventos previos esperamos una sucesión de alteraciones de
cierto tipo y, de pronto, ocurre algo que es totalmente distinto
a lo que esperábamos. En ese momento somos sorprendidos,
pero nuestros sentidos son extremadamente receptivos para absorber
la alteración inesperada, para ajustarse a ella. Por ello,
luego de un tiempo muy breve, una sucesión de contrastes
se tornará tan "aburrida” como una repetición
constante: cesamos de esperar algo específico, y no podemos
ser ya sorprendidos: la información completa de una sucesión
de contrastes desciende al nivel de información simple.
El grado de información es así mayor cuando a cada
momento del fluir musical el momento sin de sorpresa (en el sentido
en que lo describimos) es mayor: la música tiene constantemente
"algo que decir”. Pero esto significa que el tiempo vivencial
fluye alterándose de manera constante a inesperada.
Una evidente paradoja es inmediatamente explicada: cuanto más
grande es la densidad temporal de alteraciones inesperadas más
es el tiempo que necesitamos para asimilar eventos, y cuando tenemos
menos tiempo para la reflexión, el tiempo pasa más
rápidamente. Cuanto más baja la densidad efectiva
de alteración (no reducida por remisión o por el hecho
de que las alteraciones coincidan con nuestras expectativas), los
sentidos necesitan menos tempo para reaccionar, se ubican mayores
intervalos de tiempo vivencial entre los procesos, y el tiempo pasa
más lentamente.
El tiempo vivencial depende, principalmente, del tempo medido (determinando
la velocidad de la unidad de medida más breve para los intervalos
de tiempo de los procesos) y en la velocidad de los procesos sucesivos.
Puede así transcurrir muy lentamente cuando hay una sucesión
de procesos muy rápida que, sin embargo, no tiene alteraciones
(por ejemplo en procesos regulares de tipo periódico) o,
si las hay, son muy pequeñas. Por el contrario, el tiempo
vivencial puede pasar muy rápidamente en un tempo lento o
una sucesión lenta de procesos si hay un alto grado de alteración.
Es siempre necesario, para lograr un alto y efectivo grado de alteración
y, en consecuencia, un alto momentum de sorpresa, que obtengamos
del tiempo experimentado una cierta lógica de flujo, sobre
la base de la cual comenzamos a experimentar anticipadamente, a
esperar algo.
Si advertimos al final de una obra musical -sin considerar cuánto
duro, si era rápida o lenta, o si tenía muchas notas
o pocas- que hemos "perdido toda sensación de tiempo",
entonces hemos experimentado el tempo más fuertemente.
De esta manera es como reaccionamos siempre ante la música
de Anton Webern y deseamos buscar en su estructura alguna explicación
parcial de ello.
Tomemos un ejemplo simple: la primera sección del segundo
movimiento del Streichquartett op. 28.
Oímos una sucesión de 35 intervalos de tiempo iguales.
La distancia entre los procesos individuales de alteración
permanece, por lo tanto, constante. Pero luego del primer movimiento,
en el que los valores temporales son notablemente diversos, no esperamos
esta ininterrumpida sucesión de valores temporales iguales,
y la expectativa de alteraciones en las duraciones continúa
hasta el final de la sección. Así es que el tiempo
vivencial se acelera hasta aproximadamente la mitad de la sección
y, luego, se desacelera: la intensidad con la que esperábamos
valores temporales diferentes decrece. Luego, en este caso la repetición
constante de valores temporales produce sorpresa, a causa de lo
que escuchamos anteriormente. Con la repetición del proceso
este momentum de sorpresa desaparece (aun cuando la repetición
ya actúa como una preparación de la estructura siguiente,
esto no lo sabemos en una primera audición). Tan pronto como
conocemos bien la pieza, nuestra expectativa cubre más y
más cosas. Finalmente conocemos todo –hasta tal punto
que las únicas alteraciones que advertimos son las de la
interpretación, etcétera-.
Afortunadamente esto rara vez ocurre, porque la memoria difícilmente
puede retener todos los detalles de la obra. El proceso que describimos
anteriormente dura aproximadamente media minuto y en ninguna de
sus obras sobrepaso Webern esta duración en la constancia
absoluta de un parámetro (en este caso las duraciones y los
intervalos de entrada).
Cuando un parámetro permanece constante, nuestra atención
se dirige hacia los otros procesos; luego de 14 negras, todas tocadas
pizzicato, ocurre el primer legato (en el primer violín).
Dos negras luego le sigue el segundo (viola) y los grupos de legato
comienzan a ser más densos, para equilibrar el decrecimiento
del momentum de sorpresa; vuelven luego a decrecer para dejar paso
nuevamente a los pizzicati. De esta manera, el modo de ataque participa
en el proceso de moldeo temporal.
Un posterior criterio para el tiempo vivencial es la densidad vertical.
De 31 simultaneidades (sin contar la repetición) 23 son de
3 sonidos, o de cuatro sonidos, y, al comienzo, hay un solo sonido
y un bicordio. Los seis acordes de 4 sonidos están distribuidos
de manera tal que, en el contexto de los 3 sonidos, producen un
alto grado de alteración: de cada acorde de 4 sonidos al
siguiente, los acordes de 3 sonidos están dispuestos para
formar intervalos de tiempo vivencial supra-ordenados que se van
haciendo cada vez más pequeños y más largos
nuevamente. Comenzando de la doble barra oímos intervalos
de tiempo de 9-5-5-3-1-5 negras en el sentido antes aludido.
La repetición provee una doble oportunidad de seguir los
procesos de alteración: si la primera vez atendimos más
a las alteraciones en el ataque (Pizzicato/Legato) nuestra atención
tornara ahora a las alteraciones en densidad polifónica o
viceversa.
Resulta aquí evidente que la densidad de alteración
de la música no cambia en proporción directa a la
densidad de vivencia. Por ejemplo: si los intervalos temporales
entre las alteraciones permanecen constantes, el tempo vivencial
se vuelve progresivamente lento; si la densidad temporal de las
alteraciones se incrementa, el fluir de tiempo vivencial permanece
de momento constante, y su tempo se incrementa solo cuando el grado
de alteración se incrementa. Consecuentemente, si el tiempo
vivencial va a pasar a una velocidad constante cuando el grado de
alteración permanece constante, la densidad temporal de las
alteraciones debe incrementarse; viceversa: si cuando la densidad
de alteración permanece constante el grado de experiencia
va a ser el mismo -i.e. el tiempo vivencial no va a retardarse-,
entonces el grado de alteración debe incrementarse. Encontramos
ambos procesos en el ejemplo elegido. Vemos que cuando los acordes
individuales van configurando una sucesión regular, Webern
constantemente altera el tiempo vivencial a través de procesos
supra-ordenados de alteración; y vemos como lo hace.
El intervalo temporal entre alteraciones equivalentes del mismo
grado (yuxtaposición de acordes de 3 y 4 sonidos) decrece
y luego se incrementa más rápidamente; esto es: mientras
el grado de alteración permanece constante, la densidad se
incrementa y decrece otra vez.
Aquí el ataque legato tiene un grado más alto de alteración
que el de la aparición de acordes de 4 sonidos, dado que
es introducido luego de 14 ataques pizzicato y uno está prestando
menor atención al modo de ataque, ya que permanecía
constante. Por otra parte, la yuxtaposición de acordes de
3 y 4 sonidos ya ha sido experimentada como momentum de sorpresa
desde el comienzo de la obra. A causa de esto la densidad de las
alteraciones de pizzicato a legato se incrementa más rápidamente
para obtener el mismo nivel de información. Los intervalos
de entrada en negras son: 3-2-2-1-1-1-1-1-2 (ya que el último
número es 5 cuando se ejecuta la repetición) y cuando,
a través de la repetición de 5 ataques legato separados
por un intervalo de negra, la densidad se torna constante, el grado
de alteración se incrementa en la dimensión vertical:
más ataques legato son escuchados en simultaneidad, siendo
la sucesión de estos:
2-4-3-2/
2-3-2
forte> piano>
Así,
Webern hace que el grado de alteración se incremente mientras
la densidad permanece constante. El tiempo vivencial de esta sección
completa, tal como emerge a partir de la consideración de
estos dos procesos parciales, procede por salto hasta el compás
14, acelerándose. Más aún, de allí en
adelante se torna solo ligeramente más lento, ya que la densidad
de alteración y el grado de alteración decrecen más
rápidamente de lo que crecieron. Esto mismo constituye una
alteración que neutraliza la repetición de sonidos
pizzicato y el mayor intervalo temporal entre los acordes de 4 sonidos.
En la repetición que sigue, la curva de tiempo vivencial
debe seguir un diseño diferente: son advertidos grados de
alteración en procesos que fueron antes menos observados;
la memoria participa como un factor que disminuye notablemente el
contenido de información de lo que se escucha: uno intenta
reconocer cosas, el grado de sorpresa decae, etcétera.
Pero en una estructura los grados de alteración y la densidad
de alteración resultan del efecto con junto de todos lo componentes,
como valores vectoriales en un campo multidimensional.
Luego de investigar los intervalos internos de tiempo, las alteraciones
supra-ordenadas de ataque y la densidad variable de los acordes,
demos una nueva mirada a nuestro ejemplo para determinar hasta que
punto el tiempo vivencial esta determinado también por las
estructuraciones de las intensidades y las alteraciones armónicas.
Las alteraciones de intensidad dividen las negras en un cierto número
de grupos:
7 pp-1 sf-5 p-6 pp- 6 f-2 p -4(8) pp.
(la repetición transforma al grupo de 4 en uno de 8). La
superposición de los dos diseños de división
temporal resultantes de los grupos de acordes de 4 sonidos y las
alteraciones de intensidad pone en claro que sus puntos de coincidencia
dan una nueva división del tiempo vivencial en tres grupos
principales.
Los grupos de intensidad están asociados muy claramente con
la estructura armónica. Hay dos grupos armónicos relacionados
por simetría especular, el primero de 12 acordes (6+6), el
segundo de 16 (8+8); ellos emergen a través de la mutua correspondencia
de los acordes que tienen una estructura interválica similar,
basada nuevamente en la inversión (esta vez vertical), pero
con trasposición y use variado de las registraciones. Estos
grupos están claramente divididos por la introducción
del primer ataque legato en el punto exacto en el que comienza el
segundo grupo.
El centro del primer grupo simétrico está marcado
por un sforzato, y el del segundo por la ocurrencia del único
unísono entre dos instrumentos y el bicordio resultante:
Sol (pizzicato) - Do (arco) (el mayor grado de alteración
en la densidad vertical: bicordio / acorde de 4 sonidos). En el
segundo grupo la simetría por inversión está
fuera de equilibrio; primero por la irregularidad de simetría
en los tres pares centrales de acordes, y también porque
tres de los acordes de cuatro sonidos ocurren en la segunda mitad.
Las relaciones entre los grupos dentro de las simetrías se
ponen en evidencia a través de la dinámica: la primera
mitad del primer grupo en espejo es pp -(2+) 5 acordes; el primer
acorde del par central es sf, los siguientes 5 acordes son piano.
El siguiente pp para 6 acordes liga las dos simetrías incluyendo
el ultimo de los acordes del primer grupo dentro del segundo grupo,
y muestra la extensión exacta de la correspondencia simétrica
de acordes en el segundo grupo; en el contexto de bajos niveles
dinámicos, f con alto grado de alteración, como el
sf en el primer grupo, caracteriza la creciente asimetría
de correspondencia en los tres pares centrales; los tres acordes
de 4 sonidos son p; mientras que el último grupo simétricamente
correspondiente es otra vez pp.
Este proceso se hace todavía más claro a través
del control de las alteraciones de tempo: en el primer grupo no
hay alteraciones de tempo; en el momento en que el segundo grupo
comienza hay un poco rit. Con el grupo central, irregularmente simétrico
(forte), el tempo cambia a "etwas fliessender" (más
fluido). En el primer acorde, luego del momento de mayor información
armónica -que coincide con el centro temporal del segundo
grupo-, hay otra vez un poco rit. (mayor grado de alteración
en densidad de acordes, bicordio a acorde de 4 sonidos y más
aun desde el sorprendente intervalo simple de 4ta. justa a un acorde
de 4 sonidos diferentes que no tiene su complemento simétrico
o semisimétrico en espejo como hasta ahora había sido
la regla). El mayor grado de alteración en densidad horizontal
(sucesión directa de dos acordes de 4 sonidos) es seguido
por "wieder gemächlich” (tempo 1-comodo)
Experimentamos en sucesión inmediata el mayor grado de alteración
y l mayor densidad del alteración, simultáneamente
con una suave aceleración y desaceleración del tempo
y una marcada alteración dinámica aplicada no sólo
al desplazamiento simetría-asimetría sino también
a la estructura acórdica.
Aquí hay nuevamente una correspondencia con el ataque del
legato, el que, junto con la dirección de los intervalos
de altura suplementa otras formas de alteración. Los primeros
5 acordes de la segunda simetría en espejo constituyen un
grupo simétrico (legato ascendente, pizzicato, legato descendente;
luego hay un grupo de seis cuya simetría es abreviada. Este
grupo cambia el centro de gravedad hacia la segunda mitad; luego
un grupo de tres, ligados al anterior, con arcadas legato descendentes.
Al centro de los dos primeros grupos, el mayor grado de alteración
en la superposición de frases legato coincide con acordes
de 4 sonido. El último está distinguido por la extensión
(la más estrecha y cerrada posible) de los sonidos que contiene:
sol#5
fa5
do#5 si4
si3 lab4
sib2 fa#4
(Indice acústico usado: do 4 = do central [N. Del T.])
Resumiendo,
encontramos lo siguiente: los grupos de simetría armónica
divide el fluir temporal en dos secciones (o, incluyendo la repetición,
en cuatro más un grupo asimétrico final), sus extensiones
son (2+)12 y 16 negras. Considerando la primera simetría,
cuya dinámica remarca sus dos partes y su centro, es binaria
y regular, la segunda y más larga es, con respecto a la armonía,
dinámica y alteraciones de tempo ternaria e irregular (en
su sección central), con una transferencia de peso a la segunda
mitad a través de los cuatro acordes de 4 sonidos por pasos
irregulares y la inserción de los grupos de simetría
desigual en el legato. La separación de las dos mayores simetrías,
efectuada por la introducción del legato, es neutralizada
por la inclusión del último acorde del primer grupo
dentro del segundo, a causa de la dinámica pp.
Siempre que un decrecimiento de la velocidad en el tiempo vivencial
ocurre a causa de un bajo grado de alteración en un parámetro,
o a través de una repetición, el grado de alteración
en otro se incrementa: la repetición inmediata de una estructura
acórdica en el medio del primer grupo simétrico es
ligada por un sforzato. Cuando, en la segunda mitad simétricamente
correspondiente, los variados acordes sucesivos de la primera mitad
son repetidos en orden reverso e invertidos verticalmente, la intensidad
alcanza piano. El segundo grupo es, con respecto a su estructura
simétrica, una repetición del primero, pero es más
largo, ternario e irregular hacia su mitad; su centro, aun permaneciendo
claramente marcado, ya no es más el punto de equilibrio,
aunque es precisamente este grupo de acordes que, en analogía
con el primer grupo simétrico, esperamos que sea más
directamente interrelacionado. Finalmente, las partes-estrtucturas
simétricas producen una forma total asimétrica.
La serialización en la sucesión de intervalos entre
los sonidos extremos (más agudo/más grave) de los
acordes es dependiente de sus registros y de su extensión.
A través de la combinación del registro y la extensión
de los acordes surge una división temporal ternaria: (1+)14-8-7
negras (con un grupo final de 6 luego de la repetición).
En el primer grupo simétrico, acordes de muy similar extensión
se corresponden mutuamente; el centro del grupo se caracteriza por
un marcado cambio de registros, y esto es así también
para el pasaje de conexión al próximo grupo de simetría
y de este al tercer grupo asimétrico. Las conexiones entre
los grupos están marcadas claramente por la extensión
de una 7ª. (menor), o su mitad, una cuarta (justa) (10 y 5).
El primero y segundo grupo, así como el tercero y cuarto,
están unidos por un acorde común, mientras que el
segundo y el tercero están divididos por el máximo
contraste de extensión (5-34). El primer grupo coincide con
el primer grupo de simetría armónica, el segundo y
tercero corresponden con las dos mitades del segundo, que, sin embargo,
difieren entre sí, ya que el primero es simétrico
y el segundo es asimétrico (decrece en extensión);
el segundo tiene, entonces, mucho mayor grado de alteración
a causa de las dos simetrías precedentes.
Un rasgo característico es la alternancia constante dentro
de las alteraciones de extensión. En el primer grupo esto
produce dos pares en mutua correspondencia:
27-20-26-21
y en
el tercero dos series de disminución en extensión:
34-31-14-27-11-20-6-10
Luego
de la repetición, el grupo de cierre muestra todavía
un decrecimiento en extensión, que recuerda a una coda.
En la siguiente mitad del segundo grupo (8 acordes) los acordes
en simetría difieren por un porcentaje de 4 unidades (esto
es una 3ra. mayor) de aquellos en la primera mitad con los que se
corresponden -esto contrasta con el primer grupo (14 acordes) en
el que los pares simétricos estaban más fuertemente
relacionados.
Aparte de esto, la extensión promedio es diferente en los
tres grupos, como también lo es la manera en que estos registros
evolucionan:
grupo
1 - Extensión creciente y decreciente alternadamente, registro
grupo
2 - Extensión decreciente y creciente nuevamente, registro
promedio más estrecho.
grupo
3. - Extensión decreciente alternada (ver abajo), tendencia
a evolucionar desde el registro más extenso hacia el centro.
grupo
final - Extensión decreciente, registro descendiendo.
Tomada
en su conjunto, la organización de la extensión acórdica
y el registro confirman el moldeo del tiempo vivencial de los otros
procesos de estructuración; pero mirando con más detalle
vemos que, por su creciente grado de alteración, desplazan
la relación simétrica de la segunda mitad aun más
que antes.
La combinación de los instrumentos, y la estructuración
de las alturas de -manera absoluta, muestran más aun que
la distribución de sonidos en registro (densidad de registro)
establece una clara mayoría de los sonidos en la octava Do
4/Si 4 y que, a medida que nos alejamos hacia los limites extremos
de la extensión total (3 octavas y una sexta mayor) hay cada
vez menos sonidos. Los 106 sonidos están distribuidos:
Do6-Si6
2
Do5-Si5 29
Do4-Si4 46
Do3-Si3 25
Do 2 - Si2 4
Puede
comprobarse en el diagrama de registro hasta que punto la densidad
de registro promedio se encuentra desplazada hacia el registro medio
(con un movimiento ascendente en las extremidades graves mientras
que las más agudas permanecen constantes).
Un proceso que suele ser de gran importancia para el moldeo temporal
en la música de Webern es la fijación de un sonido
en un registro constante, y la alternancia de registros a las más
variadas velocidades. Este es uno de los medios más notables
de moldear el tiempo vivencial, pero en nuestro ejemplo hay solo
un leve esbozo de este recurso, ya que no coincidiría con
las intenciones armónicas. Por la misma razón las
duraciones y los intervalos de entrada permanecen aquí indiferenciados,
a pesar de que usualmente son compuestos con las más variadas
alteraciones y con gran variedad de gradaciones y densidades combinadas
para lograr un porcentaje rápido o lento de alteración.
Las repeticiones de sonidos ocurren solamente antes o después
de los acordes de 4 sonidos y señalan la dirección
de la simetría: en el 1er. grupo, Fa# 4 es repetido luego
del acorde de 4 sonidos y Re# 5 antes del segundo; en el segundo
grupo son repetidos bicordios: Mi 4 y Re# 3 luego del 1er. acorde
de 4 sonidos y Fa# 4 v Fa 5 antes del último.
La detención causada por estas repeticiones dirige nuestra
atención hacia los acordes de 4 sonidos; más aun,
la repetición suma a cada acorde de 4-sonidos el acorde de
3 sonidos precedente o antecedente, formando un acorde compuesto
de 6 sonidos (2 x 3)- o en la segunda sección sólo
de 5- como si de esta manera compensara la alteración de
densidad que establece. El uso de estas repeticiones como "signos
de puntuación" nos da una muestra más del alto
grado de refinamiento en la técnica compositiva de Webern.
Los grupos interválicos horizontales en cada instrumento
están también divididos por silencios de negra; hay
un doble canon entre 1er. violín y 1ra. viola y 2do. violín
y cello (la serie principal y su trasposición a la tercera
superior, el retrógrado y su inversión a la quinta
inferior). En el 1er. violín la sucesión de los grupos
(en corcheas) es: 6-6-4 (2 arco + 2 pizz) -8 (6
arco + 2 pizz) -6 (4 en la repetición).
Los grupos difieren en el tipo y la dirección de los intervalos
usados internamente (novenas menores, séptimas mayores, sextas
mayores y menores, décimas menores) y en las articulaciones
entre ellos -décimas menors, mayores y sextas menores-.
Aquí también encontramos un agrupamiento simétrico
que se corresponde con los demás. Pero, en contraste con
la disposición del 1er. grupo de simetría en espejo
por armonía, registro, etc., su centro está desplazado
una negra más cerca del comienzo, y entonces los grupos simétricos
de diferentes orígenes se imbrican de manera desfasada con
él, como dos grillas (uno recuerda inmediatamente una fotografía
de un objeto realizada con exposición múltiple, en
la que todos los contornos, desfasados un poco, pueden ser vistos
a la vez). Los puntos de articulación de los grupos, hasta
ahora clara y variadamente enfatizados, son, de esta manera, indiferenciados.
El segundo grupo, que posee simetría por registro, armonía,
etc., tiene aquí simetría axial (centro n el 15; el
segundo sonido del único intervalo mayor (décima menor)
ce en el primer acorde del décimo par central armónico,
el bicordio Sol-Do. El segundo grupo simétrico otra vez se
imbrica distancia de negra. Los grupos interválicos de la
viola correspondiendo verticalmente y simétricamente a los
del 1er. violín (inversión de dirección) deben
ser examinados.
En el cello oímos la sucesión de grupos (en negras):
3-2-2-3/4-4- (2 pizz+2 arco) -3 (1 pizz+2
arco) -3 (4). En lo interno de los grupos los intervalos
usados son novenas menores, décimas menores, séptimas
mayores, decimoterceras mayores (octavas+sextas); los intervalos
de articulación son sextas mayores y menores, terceras rnenores
y mayores y quintas.
El primer grupo simétrico de 6 intervalos (irregular en su
par central 11-13) es abreviado en comparación con el primer
grupo del 1er. violín (10=5+5 intervalos) a causa del retardo
en la entrada canónica. En el centro de este grupo (silencio
de negra) cae el sf que en el grupo de simetría armónica
marcaba el primer acorde del par central. En el siguiente grupo
mayor de 11 intervalos dispuesto en simetría axial (centro,
11), el mayor intervalo (decimotercera) cae primero en el segundo
acorde del par central de la segunda simetría armónica,
y -por consiguiente- en los dos acordes de 4 sonidos que desplazan
el centro de gravedad. Así, la imbricación y mutuo
borroneo del segundo grupo de simetría horizontal (intervalos
y direcciones) y el correspondiente grupo simétrico armónico
se hace una negra más grande que en el primer grupo. Se debe
seguir también el curso del 2do. violín en este sentido.
Comprobamos entonces como simetrías de los más variados
orígenes y formas, ocurriendo simultáneamente y moldeando
el flujo del tiempo vivencial, deben ser integradas antes de que
cumplan su verdadera función, que es la de coincidir solo
aproximadamente, introduciendo en la composición un grado
variable de ambigüedades típico de toda simetría
que ocurre naturalmente.
“Como es algo” s transforma en sólo “apróximadamente
algo”; las correspondencias sólo corresponden apróximadamente.
Se introduce en el tiempo vivencial un factor de alteración
permanentemente efectivo, que al inicio de nuestro trabajo habíamos
señalado como el desideratum: que nuestras expectativa: puedan
ser excitadas a través de una lógica de los procesos
estructurales que se experimente en el tiempo, anticipando el tiempo
y (como nuestro ejemplo mostraba), más aun, retrospectivamente
(ya que lo que precedió se revela únicamente a través
de lo que sigue -causalidad reversa-). Una vez que nuestra expectativa
es excitada estamos en condiciones de asimilar información
y provistos, por consiguiente, de "reglas" aurales: únicamente
así los siguientes desplazamientos y alteraciones efectivas
nos sorprenden y nos dan información del grado correspondiente.
A lo largo de esta estrecha travesía entre demasiada correspondencia,
repetición v demasiado "contraste" -i.e. muy poca
lógica retrospectiva-, a lo largo de este filo de navaja
el compositor debe ser capaz de progresar, si, a partir de la estructura,
está por adquirir maestría en el tiempo vivencial,
si va a formar su estructura a través del tiempo vivencial.
Y a no escuchamos estructuras "imbricadas separadas",
tal come fueron presentadas individualmente a lo largo de este estudio;
no experimentamos procesos temporales simultáneos, lo que
experimentamos es tiempo, que es siempre más que la suma
de las alteraciones cuantitativas, ya que el factor esencial permanece
siempre indeterminable: la persona que experimenta. Así el
último control creativo posible de las cualidades estructurales
consiste en el "escuchar completamente" que Webern siempre
demandó.
Debe atribuirse un especial don al compositor -quien, a pesar de
todas las determinaciones de los detalles individuales, debe aferrarse
a su concepción aural de un organismo temporal completo y
preexperimentado- ya que su arte ha recibido esa esencia indispensable
que da sentido a la "estructura'. Estamos en camino de advertir
la certeza ensoñada con que Webern realizó esto, comenzando
siempre por diferentes premisas y con medios siempre diversos.
Si ahora uno escucha este fragmento del Streichquartett,
no importa cuantas veces lo haya hecho antes, todo parece "simple",
todo constituye una unidad. La multiplicidad ha sido fundida: se
ha transformado en tiempo vivenciado a través del sonido:
se ha transformado en música.
(LULÚ
número 4, Noviembre de 1992. Versión de Pablo di Liscia) |