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Aproximación
al análisis schenkeriano
Guillermo
Scarabino
Lo
que las masas creen, es fácil de creer; lo que la persona
inteligente sabe, es difícil de saber.
Goethe1 |
Este
artículo time destinatarios bien precisos: aquellos que no
conocen a Heinrich Schenker, sus teorías y su visión
analítica del producto de la creación musical. En
Argentina y diversos países de América Latina, donde
la adhesión a los principios de Rameau esta muy arraigada
-herencia francesa y poco cuestionada- Schenker es todavía
un desconocido casi total. Conocerlo profunda y completamente no
es fácil, porque sus teorías requieren más
tiempo y esfuerzo que los estudios convencionales. El mismo lo expresó
así2:
"...
mi enseñanza, en contraste con métodos más
rápidos, retarda el tiempo del proceso educativo. Esto no
solo guía al alumno hacia el conocimiento genuino, sino que
también eleva la moral de las actividades artísticas
en general. Seguramente es ya tiempo de poner fin a la enseñanza
de la música en cursos condensados, como se enseña
idiomas para su use en el comercio."
Lo que
sigue es solo una tarjeta de presentación, una especie de
volante promocional, del hombre que, con sus ideas fruto de permanente
investigación y reflexión- dio origen a una verdadera
revolución en la concepción del análisis musical.
Porque, si se me permite una hiperbólica intromisión
en una disciplina de la que, por ignorancia y prudencia, debería
excluirme, podría afirmar que, así como la relatividad
de Einstein superó el concepto de espacio-tiempo absoluto
de Newton, el pensamiento de Schenker superó importantes
postulados de Rameau y, con ello, sacudió los cimientos teóricos
sobre los que se fundamentaron dos siglos de análisis y enseñanza.
Lentamente al principio, luego en forma vertiginosa, como onda expansiva
de una vigorosa explosión intelectual, el pensamiento de
Schenker ganó numerosos adherentes y gran difusi6n. El análisis
schenkeriano, acotado en su origen a la comprensión del fenómeno
creativo de la música del período comprendido entre
el Barroco y el Romanticisino tardío en Austria y Alemania,
ha ensanchado posteriormente sus horizontes gracias a la incesante
labor de inquietos investigadores y agudos exegetas, permitiendo
actualmente una mejor comprensión de los principios estructurales
del lenguaje musical occidental, desde la Edad Media hasta una parte
muy significativa de la creación del siglo XX.
Heinrich Schenker nació en la región. de Galitzia,
en 1868. Estudió en Viena, en el Conservatorio y en la Universidad,
donde obtuvo un doctorado. Fue pianista, director y editor de música;
como compositor mereció una recomendación de Brahms
a la casa Simrock, que publicó algunas de sus obras juveniles.
Su producción literaria comprende cuatro trabajos fundamentales:
Harmonielehre (Sttutgart, 1906), Kontrapunkt I
(Viena, 1910), Kontrapunkt II (Viena, 1922)
y Der freie Satz (Viena, 1935). Escribió también
numerosos ensayos, análisis y revisiones, sobre los Bach
-Johann Sebastian y Carl Ph. Emanuel- Beethoven, Schubert, Mendelssohn,
Brahms, etc., aparecidos en Der Tonwille (10 publicaciones,
Viena, 1921, 1924) y Das Meisterwerk in den Musik (3 Jahrbücher,
Munich, 1925, 1926 y 1930). La difusión de su pensamiento
fue, en su tiempo, restringida por diversas circunstancias: en primer
lugar, porque desdeñó la enseñanza grupal y
nunca ocupó cátedras, circunscribiéndose a
clases particulares; más adelante, porque sus actividades
y la circulación de sus ideas se vieron severamente limitadas,
por su condición de judío. Murió en Viena,
a comienzos de 1935.
Fueron precisamente los terribles acontecimientos sociales, políticos
y bélicos que convulsionaron a Europa en esa época,
con la consecuente diáspora de artistas a intelectuales,
los que causaron la radicación en los Estados Unidos de Norteamérica
de algunos de los más conspicuos discípulos schenkerianos,
que allí se entregaron a una incesante labor de sistematización
conceptual y pedagógica, de esclarecimiento y difusión.
Por ejemplo, Hans Weisse, que inició cursos en la Mannes
School of Music (Nueva York) en 1931; Felix Salzer, profesor en
la misma escuela y más tarde en el Queens College, de la
City University of New York, que escribió -entre otras obras-
Structural Hearin3 y, junto a. Carl Schachter, Counterpoint
in Composición4; Oswald Jonas, profesor en el Roosevelt
College (Chicago) y, posteriormente, en la University of California,
que publicó Einfürung in die Lehre Heinrich Schenkers5
traducida y actualizada como Introduction lo the Theory of Heinrich
Schenker6, y Ernest Oster, profesor en el New England Conservatory
(Boston) y luego en el Mannes College (Nueva York), que tradujo
y editó la última y capital obra de Schenker, Der
freie Satz. Entre los pioneros norteamericanos del pensarniento
schenkeriano, cabe citar a William J. Mitchell, profesor en la Columbia
University (New York) y Adele Katz, quien en 1945 dio a conocer
su libro Challenge lo Musisical Tradition: a New Concept in
Tonality.8
Observando el transcurso de las últimas décadas, se
puede elaborar una amplia nómina especialistas que trabajan
o trabajaron en centros académicos de indiscutido prestigio
y que produjeron bibliografía poco menos que imprescindible.
Para no citar sino a unos pocos: Allen Forte (Yale University) y
Steven E. Gilbert (California State University.), que escribieron
conjuntamente Introduction lo Schenkerian Analysis9; Maury
Yeston, también de Yale, editor de Readings in Schenker
analysis and Other Aproaches10; John Rothgeb (State University
of New York), traductor y editor de la Einführung de Jonas;
David Beach (Eastman School of Music), quien ahandó en la
pedagogía de la teoría schenkeriana y editó
Aspects of Schenkerion Teory11. La reseña anterior
es apenas una referencia a bibliografía básica generada
por el pensamiento schenkeriano, a la que deben agregarse otros
libros de indudable interes y una miriada de ensayos, artfculos
y análisis aparecidos en publicaciones especializadas, como
el Journal of Music Theory, The Music Forum, The
Musical Quarterly, Basic Theory Spectrum, Perspectives
of New Music, etcétera. -
Todo dicho, es indudable que las teorías y las prácticas
analíticas de Schenker, en suma, su pensamiento, puede ser
discutido, debatido, confrontado, aceptado o rechazado, pero no
ignorado.
En cuanto a Rameau y su Traité de L´harmonie reduit
à ses principes naturels, es oportuno recordar que ya
en el siglo XVIII suscitó objeciones. Por ejemplo, Carl Ph.
Emanuel Bach escribió a Johann Kirnberger: "Usted puede
anunciar públicamente que los principios de mi padre y los
míos propios son anti Rameau"12. El mismo Kirnberger
manifestó en Die Kunst des reinen Satzes13: "Rameau
no ha captado la simplicidad de la Armonía en su verdadera
pureza, porque ocasionalmente equivoca notas de paso por notas fundamentales"14.
Esto demuestra que, en su propio tiempo -el Traité es de
1722, el año del primer volumen de El clave temperado- el
enfoque de Rameau era duramente criticado por músicos de
fuste, pertenecientes a diferentes generaciones, como J. S. Bach
y su hijo.
En la manifestación de Kirnberger sobre la supuesta equivocación
de Rameau se halla el germen de una de las ideas-fuerza del pensamiento
schenkeriano: no toda tríada debe ser considerada un grado
armónico absoluto. Schenker separó así la identificación
gramatical del acorde-tríada, de su significación
estructural15. Esta idea se enmarca y se sustenta en una concepción
de orden superior: para Schenker, la Armonía es una fuerza
ideal, y el Contrapunto, una real. En el Prefacio de su Tratado
de Armonía, su primera obra teórica importante
-escrita en los albores del siglo XX y publicada en 1906- esbozó
estas idea, criticando los métodos de enseñanza de
su época16:
"La crítica del método de enseñanza corriente...
implica dos consecuencias. Primero, todos los ejercicios en conducción
de voces que hasta ahora han constituido el material principal de
los libros de texto, tendrán que ser excluidos de la enseñanza
de la Armonía y relegados a la del Contrapunto. Segundo,
sería imposible, en consecuencia, seguir el uso habitual
de dividir el libro en una parte teórica y una práctica.
En contraste con la teoría del Contrapunto, la teoría
de la Armonía se me presenta como un universo puramente espiritual,
un sistema de fuerzas ideales en movimieno...”
Para ampliar lo expresado, se enumeran a continuación otras
ideas decisivas del pensarniento schenkeriano, que deben ser necesariamente
destacadas:
1. La composición musical expresa la tonalidad como un despliegue
(Ausfaltung) de la tríada de la Tónica en el tiempo.
2. Todos los fénomenos de una composición están
referidos a una única tonalidad.
3. En una composición hay distintos niveles analíticos:
superficial (Vordergrund), media (Mittelgrund)
y profundo (Hintergrund), hasta Ilegar a la estructura
fundamental (Ursatz). La estructura fundamental resulta
de la interacción entre la línea o melodía
primordial (Urlinic) y el arpegio del bajo (Brechung),
moviéndose entre I-V-I.
4. Existe un cierto numero de prototipos de estructuras fundamentales,
que son compartidos por vastos números de composiciones musicales,
de estilos y contenidos expresivos enormemente diversos.
5. La prolongación de un intervalo o triada es el procedimiento
composicional (Auskomponierung) destinado a extender en
el tiempo la influencia de dicho intervalo o tríada. Un único
grado armónico (Stufe) puede ser expresado en la
composición rnediante una sucesión de varíos
acordes.
6. En los niveles estructurales media y profundo, se encuentran
procedimientos del contrapunto escolástico estricto, realizados
en superficie por recursos composicionales diversos.
7. Una composición musical puede ser representada por un
sistema de análisis gráfico (Urlinie Tafeln).
8. La música es un fenómeno orgánico, por lo
que la estructura fundamental de la composición aparece replicada
en secciones o aspectos parciales de la misma.
El punto más conflictivo, en relación con el pensamiento
de Rameau expresado en el Traité, está referido
a la idea del bajo fundamental y a la teoría de la inversión.
Rameau demostró que los sonidos de la tríada pueden
ser reordenados verticalmente, sin que la misma cambie su sonido
fundamental (generador armónico) y, consecuentemente, su
identidad: según Rameau, el reconocimiento de la fundamental
de una tríada no se destruye, aun cuando dicha fundamental
no aparezca en el bajo real de la composición. De este principio,
conocido como teoria de la inversion, dedujo Rameau el procedimiento
de extraer la fundamental de cada tríada, creando con ellas
una hipotética línea a la que llamo bajo fundamental.
Sobre esta línea hipotética, sobre los intervalos
resultantes del movimiento entre fundamentales, dedujo los principios
constitutivos de la tonalidad. De acuerdo con este principio, cada
formación triádica tiene su identidad vertical, que
es exactamente la misma cada vez que dicha formación aparece
en el discurso, sin tener en cuenta factores como la posición
del bajo, el contexto contrapuntístico o la circunstancia
estructural en que dicha formación aparece. Para expresarlo
con una fácil analogía: una acción cinematográfica
es un movimiento dirigido que se desarrolla en el tiempo; tiene
comienzo, evolución, trayectoria y fin; está constituido
por fotogramas estáticos que, si se observan uno por uno,
aparecen como imágenes congeladas, instantáneas, des-integradas,
para nada reveladoras del sentido y la significación de la
acción total. El análisis armónico, planteado
en los términos de Rameau y tomado así como un fin,
permite solo el reconocimiento local de fenómenos insignificantes.
Como ya fue dicho, se trata de un punto de vista, en el mejor de
los casos, insuficiente, y, en el peor, erróneo.17
Para ilustrar las diferencias de enfoque, acudimos aquí a
un ejemplo clásico: el comienzo del segundo movimiento de
la Sonata op. 10, nro.1, para piano, de Beethoven.
Extrayendo el bajo fundamental del pasaje, se obtiene una serie
de fundamentales de tríadas de I, IV y V de la tonalidad
de Lab que nada nos dice, excepto, quizás, que la frase termina
con una cadencia suspensiva, o semicadencia, sobre V.
Además, si se indica la posición de cada sonoridad
vertical, resulta que este análisis aclara la configuración
del bajo real, pero no ilustra sobre la significación de
cada formación vertical. Tampoco ilumina la significación
melódica, más allá de lo afirmado oportunamente
por Rameau en el sentido de que la melodía es una derivación
de la armonía, es decir de la tríada.
La resultante de una lectura schenkeriana corresponde a una simplificación
del nivel superficial. En los compases 1-2 se advierte que dos tríadas
de I se encuentran separadas por un V7 en primera inversión.
La génesis lineal de este V es un movimiento de bordadura
en tres de sus voces: se trata de un acorde bordadura (B), cuya
función es prolongar el I, que está expresado así
por la sucesión de tríadas I - B - I. La sonoridad
del acorde bordadura está, a su vez, ornamentada en su voz
superior (c. 1) por una apoyatura (Do5), resultante de un salto
consonante en la melodía, entre fundamental y tercera de
la tríada de I. En los compases 3-4 la relación anterior
se invierte: ahora son dos tríadas de V las que se encuentran
separadas por un I. La génesis lineal de este I es un movimiento
de bordadura, por lo que se trata de otro acorde bordadura, cuya
función es prolongar el V (el bajo Sol3-Lab3-Mib3 genera
una bordadura incompleta tipo sufijo o escape). Nuevamente, una
sucesión de tríadas (V - B - V) expresa la tríada
de V. Aquí también (c. 3), la voz superior está
ornamentada por un salto consonante. La Tónica reaparece
en el c. 5, esta vez en posición melódica de 3a. (dos
en la voz superior): se completa así el ascenso melódico
Lab4-Sib4-Do5; el bajo efectúa el salto consonante Lab3-Do3,
cambiando Ia posición de la tríada a su primer; inversión.
Simultáneamente se opera en la melodía una transferencia
de registro paulatina, mediante emergencia de sonidos de una voz
interior (Mib5), vinculándose esta nota con el Fa5 (c. 6),
el que a su vez asciende a Lab5 (emergente de una voz interior de
la tríada Reb-Fa-Lab), completando la transferencia de registro
(una 8va. superior de la nota Lab4 con que se inicia la frase) y
constituyendo el clímax melódico, dinámico
y textural. El descenso melódico (retorno al registro original)
se opera rápidamente en el c.7, mediante arpegio descendente
de la triada Reb5-Fa5-Lab5, integrada con, sus notas de paso.
0bsérvese que el clímax estuvo soportado por una tríada
de IV (c. 6), cuya función de acorde bordadura se aclara
cuando, en el c. 7, el Reb5, bordadura superior del sonido Do5,
retorna a éste, mientras el bajo completa un movimiento de
paso hacia el Lab, con lo que la tríada de I vuelve a aparecer,
al fin del c. 7, exactamente en la misma posición armónica,
melódica y en, el mismo registro en que se encontraba a comienzos
del c. 5. Se entiende, entonces, que el proceso desarrollado en
los cc. 5-7 no fue sino otra prolongación de I, realizada
mediante el concurso de otro acorde bordadura (I – B - I)
y una transferencia ascendente de registro para valorizar el clímax.
Finalmente, en el c. 8 se opera la progresión armónica
estructural I-V, ornamentada por el doble retardo 6 5
4 3
Observando la frase en su totalidad, se advierte que ella está
constituida por una doble prolongación de la Tónica
(cc. 1-5 y 5-7) y su progesión estructural a la Dominante
(c.8). La primera prolongación corresponde al ascenso melódico
inicial (Anstieg) al primer sonido de la línea melódica
primordial (Kopfton), Do5, operado mediante la nota de paso Sib4
(cc.-3-4), soportada por la tríada Mib-Sol-Sib, gramaticalmente
V, pero estructuralmente un acorde de paso. La segunda prolongación
corresponde a la Tónica y su relación con la tríada
Reb-Fa-Lab, gramaticalmente IV pero estructuralmente un acorde bordadura.
Hay, en la frase, una doble sucesión de acordes, y dentro
(movimiento de paso) y alrededor (movimiento de bordadura) de la
Tónica, y una progresión de la Tónica a la
Dominante.
Desde el punto de vista formal, el ejemplo analizado constituye
la frase antecedente de un período paralelo20 cuyo consecuente
comprende los cc. 9-16. Tratándose de un período paralelo,
es obvio que buena parte del consecuente reproducirá los
detalles del diseño del antecedente: así ocurre hasta
el c. 14 (equivalente del c. 6), en que el acorde bordadura (IV
gramatical) adquiere una nueva significación estructural,
al no retornar a I y conectar a este con la Dominante estructural
del c. 1.5. Dicho IV gramatical, que en el antecedente fue analizado
como acorde bordadura, es ahora parte del marco armónico
estructural I - IV - V - I, por lo que asume una doble función
(DF), contrapuntística (bordadura melódica) y armónica
(parte de la estructura). Los cc. 9-13 del consecuente tienen la
misma interpretación analítica schenkeriana que los
cc. 1- 5 del antecedente, ya que se trata de una ligera variación
de los mismos, sin diferencias dignas de mención. En cuanto
a la continuación de la frase consecuente, se observa que
el final de la frase consecuente completa el descenso de la línea
primordial ^3 - ^2 - ^1 (Do5-Sib4-Lab4), que fue interrumpido en
la frase antecedente, en la semicadencia del c. 8, a la altura del
grado 2 (Sib4 en la voz superior). Se trata de un ejemplo del recurso
compositivo de la interrupción (Unterbrechung),
muy característico de la estructura de períodos paralelos
coma el analizado.
Lo expuesto puede servir para entender la profunda distancia que
media entre un análisis armónico convencional, derivado
de Rameau, y un análisis schenkeriano. El ejemplo considerado
es sólo una parte de una estructura mayor.
Debe quedar en claro que, para Schenker, una composición
musical es un sistema orgánico integrado, de estructuras
subordinadas, desde las de nivel mas superficial, que reflejan los
detalles, hasta la de nivel mas profundo, que refleja la totalidad
de la composición.
El ir adentrándose en los caminos de la visión schenkeriana
es una gratificante experiencia que modifica, amplía y perfecciona
sustancialmente las pautas perceptivas y analíticas de la
creación musical. Ojalá este artículo suscite
inquietudes en tal sentido.
Notas
1.- Citado
por Schenker en Free Composition, New York, Longman Inc.
2.- Op. cit., pág. XXIII.
3.- Primera edición, New York, Charles Boni, 1952; 2da. edición,
New York, Dover Publications, Inc., 1962.
4.- New York, McGraw-Hill Book company, 1969.
5.- Wien, Universal Edition A. G., 1934
6.- New York, Schirmer Books, 1982.
7.- Free Composition, ver Nota 1.
8.- New York, Alfred A. Knopf, 1945.
9.- New York, W. W. Norton & Co., Inc., 1982.
10.- New Haven, Yale University Press,1977.
11.- New Haven, Yale University Press, ]983.
12.- Citas de Oswald Jonas en la Introducción de Schenker,
Heinrich, Harmony, Chicago, The University of Chicago Press, 1954,
pp. XII y XIII.
13.- 2 vols., Berlín, 1771-1776.
14.- Jonas, loc. cit., énfasis del autor.
15.- Schenker, Harmony, p. 138.
16.- Op, cit., p. 25, énfasis del autor.
17.- El propio Rameau abrió un intersticio para la duda,
al considerar la primera inversión del II7 como un IV con
"sixte ajoutée" (N. del A.)
18.- Ver el concepto de "transferencia de registro" en
Forte, Allen y Steven E. Gilbert, Introduction to Schenkerian
Analysis, p. 123.
19.- Ver los conceptos de "sucesión" y "progresión"
de acordes en Green, Douglas M., Form in Tonal Music, New
York, Holt Rinehart & Winston, Inc., 1965, p. 17.
20.- Ver concepto de "período paralelo" en op,
cit,, p. 63.
(LULÚ
número 4, Noviembre de 1992) |