Caros amigos de Punto de Vista y de
Bazar Americano:
Mi nombre es Norberto Ferreras, soy profesor de Historia de América
en la Universidade Federal Fluminense (UFF) en Rio de Janeiro. Soy
argentino, pero hace 12 años que vivo caminando el Brasil.
Soy petista desde antes de saber que vendría al Brasil, y
aun más estando aquí. O deberia decir que era del
PT. El hecho de ser argentino me dejaba un poco avergonzado ante
la capacidad de organización y acción del mayor partido
de izquierdas de América Latina, el PT. Sin ser militante
no dejé de participar en las campañas de mi partido
en el Brasil, estuviese donde estuviese. Leí la nota de Avelar
y me dejó con un poco de tristeza y vergüenza ajena.
Es cierto que debe haber escrito su artículo muho antes que
la revista fuese lanzada. Algunas críticas se vislumbran
de las que hoy son inevitables. La concentración de poder
en una de las facciones internas, la delegación del manejo
de la economía en las mismas manos que en el gobierno anterior,
anuncios estruendosos que no tienen efectos prácticos, cooptación
(por el miedo o por prebendas) de las demás corrientes partidarias,
y varios etc (entre los cuales debe incluirse el tratamiento de
los trabajadores por el partido que ellos propios construyeron y
la falta de interés por la reforma agraria, dos de los puntales
electorales del PT hasta las últimas elecciones). Hasta el
área elogiada por Avelar (la política exterior) hizo
agua cuando debería haber sido más firme, el caso
de la deuda argentina (en septiembre y en marzo), porque ese aspecto
de la política externa no estuvo sobre control de Itamaratí
y si sobre control del área económica. Estoy de acuerdo
con Avelar de cualquier forma en que las relaciones exteriores del
Brasil cambiaron radicalmente, pero, no siempre atienden los intereses
de la región. Sin embargo en el Ministerio de Cultura, un
sector donde el PT tenía sobreabundancia de personas idóneas
y capaces, fue confiado al extraordinário músico y
pesimo político Gilberto Gil, relegando a nombres como Antônio
Candido, Marilena Chauí (secretaria de cultura del gobierno
municipal de São Paulo de Erundina), Francisco de Oliveira
y tantos otros. De la educación es mejor ni hablar.
Las perspectivas no son muy buenas. Como solo pude acceder on-line
(aquí no se vende la revista) no leí la nota de Gabeira
aunque he leido sus reportajes después de la salida del PT.
Salió por cuestiones ambientales, pero no por la falta de
respeto a los trabajadores o campesinos.
Tristeza y desencanto nos produjo esta situación. Las perspectivas
no son buenas: el PT saldrá fortalecido de los comícios
municipales. Continuará profundizando su alianza con el PMDB
y sus políticos prebendarios. La economía que tuvo
un crescimiento negativo el año pasado, no crescerá
más que un mísero 3%, dicho por los analistas de mercado
favorables a esta política económica. El Fome cero
continuará repartiendo los mendrugos de la fiesta petista.
El presidente seguirá encantando a sus visitantes con sus
"churrascos" (asados a la brasilera), con sus habilidades
en las "peladas" ("picaditos" traducido al español
futbolero) y sus conocimientos futbolísticos. La historia
del pícaro seductor ya la vimos y los resultados también.
Pero los peores resultados son los de la auto-estima de los asalariados,
que pagan los impuestos crescientes sin aumento de salarios, y la
desagregación política resultado de la transformación
del PT en otro partido más del sistema. Finalmente: por qué
un partido político sería mejor que la sociedad que
lo engendró? Sería si pretendiese transformar esa
sociedad e integrar a los excluídos dandoles más opciones
que las que le ofrece el clientelismo.
Un abrazo
Norberto Ferreras desde Rio de Janeiro
|